21 de marzo de 2022
La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, solicitó ser querellante en la causa que investiga el ataque al Congreso mientras se debatía el proyecto de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por el refinanciamiento de la deuda. El expediente del caso lo lleva adelante la jueza María Eugenia Capuchetti y el mismo intenta determinar quiénes fueron los responsables del hecho, y si se trató de un acto premeditado.

Los incidentes se registraron el pasado 10 de marzo cuando un grupo de manifestantes protestaban en las calles en contra del acuerdo con el Fondo. La violencia fue de lleno contra el histórico edificio. Particularmente, contra la oficina de la titular del Senado, Cristina Kirchner, quien se encontraba en el lugar junto a su hijo Máximo Kirchner, Oscar Parrilli y Anabel Fernández Sagasti.
La oficina de la vicepresidenta de la Nación quedó destrozada, y ella misma publicó dos videos en las redes sociales mostrando los vidrios rotos y cómo lucía su despacho tras los incidentes. En tanto, hasta el momento, la Justicia detuvo a cuatro personas sospechadas por el episodio violento.
El pedido de CFK de formar parte de la querella del caso lo formuló Graciana Peñafort, directora de Asuntos Jurídicos del Senado. La vicepresidenta buscará demostrar que el ataque fue planeado. De hecho, Cristina aseguró en uno de sus videos sobre el ataque a su despacho que “alguien lo planificó y lo mandó a ejecutar”.

Asimismo, a través de un comunicado de prensa, desde la Presidencia del Senado de la Nación indicaron que “pese a la mayoría pacífica que se manifestó libremente, pudo verificarse un grupo de personas que, apostados sobre la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, de forma coordinada, comenzaron un violento ataque sobre el Congreso de la Nación, específicamente sobre las ventanas que dieran al despacho de la Presidencia del H. Senado de la Nación”.
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“Entre los ataques con piedras y que tuvieran como claro objetivo las oficinas mencionadas, se realizaron marcas con pintura roja sobre la zona, circunstancia que podría haber oficiado de señalización. Los daños producidos en el frente del edificio, el despacho de la presidenta del Senado de la Nación y el peligro al que fueran sometidas las personas que se encontraban en su interior, recién pudieron ser evitados a partir de las 15.21hs aproximadamente, cuando un cordón policial avanzó sobre la zona y dispersó al grupo de manifestantes que, incesantemente, tuvo por objetivo atentar directamente contra dicho sector del Congreso Nacional”.