22 de marzo de 2022

. El presidente quiere unidad, pero a su modo: "No existe la presidencia colegiada"


La interna del Frente de Todos tuvo un capítulo más después de un grupo de intelectuales le hayan marcado la cancha al presidente con duras críticas. Alberto Fernández intentó ensayar una tregua con Cristina Kirchner y volvió a realizar un nuevo llamado a sostener la unidad. En su intento extraño de tregua, el Jefe de Estado aseguró que "no es el títere de nadie". Y de manera categórica dejó en claro su jerarquía al frente del Gobierno: "No existe la presidencia colegiada".





La coalición de Gobierno está totalmente fracturada




Ate las duras críticas que recibió en las últimas horas, el presidente se refirió a la posible unidad en la coalición de Gobierno. "De mi parte no esperen un solo gesto que rompa la unidad", aseguró. De esa manera se despegó de las propias voces críticas que ya se escuchan al interior del Gobierno.





Sin embargo, tomó una posición más que clara respecto de como se ve en el Gobierno: "Yo no soy títere de nadie. Ha quedado demostrado que tengo diferencias, pero yo actúo con mis convicciones. Yo escucho a todos, pero el Presidente soy yo y el que tiene que tomar las decisiones soy yo", sostuvo Alberto en una entrevista con radio El Destape.





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Y en esa misma línea, agregó: "Yo valoro a Máximo y a Cristina, esto no va a en detrimento de nadie, pero no existe la presidencia colegiada. Yo escucho a todos, pero la decisión la tengo que tomar yo", remarcó. En otro pasaje de la entrevista consideró que las diferencias con el kirchnerismo "no son terminales".





Los votos en contra del kirchnerismo al acuerdo con el FMI





El acuerdo con el FMI reavivó la interna en el Gobierno




Alberto también se refirió al voto del ala kirchnerista al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Con un claro fastidio sostuvo: "Cuando me dijeron que me hiciera cargo, yo sabía que iba a tener que tomar decisiones y esperaba que me acompañen, pero no me han acompañado". Y en esa misma línea, agregó: "Lo que no podemos hacer es darnos el lujo, por la causa que sea, de desunirnos", agregó.





Por otro lado, el presidente consideró que es una persona moderada que puede encarar grandes discusiones, pero "sin gritar". De esa manera quiso acallar las críticas respecto de ciertas medidas con tibieza que se puede observar en su Gobierno para una parte de los votantes.





Sobre el final de la entrevista, el presidente consideró que en el caso de romper el acuerdo con el FMI hubiese sido "un revolucionario que perjudicaba a 45 millones de argentinos". De esa forma, volvió a defender su posición y el entendimiento que se llegó con la entidad monetaria.






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