22 de marzo de 2022
El entrenador que hizo debutar a Agustín Rossi, Carlos Leeb, habló en exclusiva con Mundo Poder. El técnico charló sobre cuando lo convocaron a la Selección Argentina, despotricó el mandato de Grondona en AFA y opinó de la actualidad de Banfield y Chacarita.

Primero, Agustín Rossi ya había tenido su convocatoria a la Selección Argentina. Ahora, el arquero de Boca vive un gran presente en el arco xeneize y se terminó de consagrar en el último Superclásico frente a River, donde fue la gran figura del partido.
Pero... Rossi no salió de la cantera del conjunto de La Ribera, sino que realizó las inferiores en Chacarita, donde ascendió a la Primera B Nacional. En abril de 2014, se produjo su debut profesional, en un partido de Copa Argentina, en el que el Funebrero enfrentaba a Instituto, en el Mario Kempes. En ese entonces, el entrenador era Carlos Leeb, ex delantero de Independiente, Chaca, Banfield, entre otros.
Por ende, Mundo Poder habló en exclusiva con el técnico, que dirigía el Libertad Gran Mamoré de Bolivia, para charlar del ex Funebrero: "No me lo atribuyo como un mérito mío. Rossi pasó por tantos técnicos en Inferiores. No es el que lo hace debutar, sino quien lo forma y su familia, porque además es un chico muy respetuoso. Él solo se ganó un lugar". Y agregó: "No me sorprende este presente que tiene ni tampoco le debe sorprender a ninguno de los entrenadores que lo tuvo en Juveniles".
El Gatito, además, cuando lo convocaron había expresado: "Todos sueñan con ir a la Selección. Rossi salió campeón con Boca y con Chacarita, no es joda. Para mí, le tenía que haber llegado antes. En ese entonces, tenía un potencial y una personalidad enorme y la planificación que teníamos nosotros era Rossi. Mi hijo tiene los guantes de él firmado, ahora valen fortuna. En cualquier momento, los vendo", bromeó.
El guardameta, de 26 años, previo a debutar, tuvo que elegir entre dos pelotas: la de básquet o la de fútbol. En ese entonces, Rossi jugaba al básquet en el Tres de Febrero (San Andrés) y optó por ser jugador profesional del Funebrero: "Eligió bien. Lo que hubiese elegido, le hubiera ido bien, porque es una persona ganadora y temperamental. Si bien no me gusta molestar, yo lo quiero mucho".

También, el ex Rojo elogió al actual entrenador de la Albiceleste: "No le tenía mucha fe a Scaloni. Uno quería más algunos de los que se escaparon como Gallardo, Simeone. Pero, me cerró el or.... Ahora yo veo una Argentina de guapo, que va al frente y eso es manejo de grupo. Ojalá que las cosas sigan saliendo bien, porque fue muy criticado. Lo que se ve es el trabajo de él. En el último tiempo, Argentina no me llegaba y ahora me empezó a llegar, porque se le planta a cualquier equipo".
Leeb, no solamente expresó su alegría por Rossi, sino que también despotricó a Grondona: "Mi salida de Argentina fue por el padrino y, cuando digo el padrino, hablo de Grondona. Yo siempre lo consideré un dictador, porque nadie se le animaba a hablarle; y los que lo enfrentamos, estamos afuera. Fue una gestión similar a un reinado". Y prosiguió: "Está demostrado el desastre que dejó en el fútbol argentino y ahora le deberán buscar la vuelta. Ojalá que haya democracia, porque antes no la había. Ni los periodistas, salvo excepciones, se animaban a decirle las cosas".
También, el ex delantero tuvo la posibilidad de compartir cuerpo técnico con Garisto y con Falcioni. En ese momento, tuvo a jugadores como Jesús Dátolo, Darío Cvitanich, los hermanos Civelli, entre otros. Por eso, se animó a opinar de la actualidad del Taladro: "La infraestructura de Banfield ha crecido mucho. En líneas generales, me parece un buen gobierno el de la dirigencia actual. Igualmente, hay gente que propone mejorarlo y siempre se puede mejorar. Aunque es dura la pandemia: por eso, ahora tuvo que recurrir a los jóvenes. Va a tener que contratar jugadores, porque a pesar de que siempre sacó futbolistas, tiene que tener jerarquía para ayudar a esos juveniles que llegan. La tabla no miente".

En cuanto al conjunto de San Martín, Leeb tuvo la posibilidad de dirigirlo y se refirió al presente y a su paso por el club como entrenador: "En Chacarita apoyaba la gestión de Pueblo Funebrero, en ese entonces, el oficialismo (hubo elecciones este año). Obviamente que lo futbolístico no, porque se han equivocado, pero yo lo viví en el 2014 a un Chaca fundido, donde cobrábamos dos mangos y encima me quedaron debiendo".
Y alega: "En ese entonces, estaba el Tore López y Claudio Zitella; y ahora están de nuevo con la gente que ganó. Hay que apoyarlos, pero recurrieron a una unión falsa y forzada para ganar la elección. Ya arrancaron mal igualmente: hablaron mal del técnico, del plantel y se bajaron del campeonato cuatro meses antes. Tenían la posibilidad de traer dos refuerzos, pero se ve que no tenían plata. Lo que tanto criticaron, inténtenlo por lo menos".
Por otra parte, habló de la gestión anterior y volvió a recalcar su mala experiencia en el 2014: "En Pueblo Funebrero, hay gente que abandonó como el vicepresidente que se esfumó y Horacio Fernández ya tampoco estaba. Pero, a pesar de eso, han pagado muchas deudas, juicios e hicieron infraestructura en el Polideportivo. Eso apoyaba. Me habían propuesto volver a dirigir a Chacarita, pero ya cumplí ese sueño y en el peor momento: le debían 14 meses a los empleados, probábamos jugadores, entrenábamos en las plazas y, a veces, en campo sintético. Eran momentos difíciles y nadie quería agarrar. También, Pueblo Funebrero me ofreció estar como gerente deportivo, pero todavía tengo más para dar como técnico".

Por último, Leeb habló de lo difícil que es jugar en la altura: "En Bolivia, salí campeón con Sport Boys, un equipo que me había contratado para salvarnos del descenso. Fue en 2015 y detrás nuestro quedaron instituciones como Bolivar, The Strongest. Nosotros éramos un equipo del llano y es complicado viajar a la altura. Cuando subís, se complica, no es un mito".
