5 de abril de 2022
Ocho de cada diez legisladoras porteñas soportaron violencia de género, según un informe que afirma que las mujeres que accedieron a cargos electivos en el Parlamento vivieron "prácticas sistemáticas de deslegitimación, silenciamiento y disciplinamiento".

La investigación del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) fue presentada en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y, allí, entrevistó a 44 integrantes de los 60 miembros del recinto, de los cuales fueron 22 mujeres y 22 hombres.
El 95,5% de las legisladoras mencionaron "que te acosen sexualmente" y "que te descalifiquen por tu vestimenta" como las formas de violencia más usuales. Por otro lado, el 68,2% identificó a la "cultura machista y los roles de género como los condicionantes principales de su participación en el ámbito de la política".
El informe subraya: "Las situaciones que enfrentan los legisladores están ancladas en tensiones y diferencias que surgen de la tarea política profesional, mientras que las situaciones que las legisladoras identifican tienen poco que ver con el debate de ideas y condiciones para el liderazgo y más con los prejuicios socioculturales derivados del ser mujeres".

En la misma sintonía, agrega: "En términos generales se observa que la mayoría de las agresiones identificadas son expresiones de violencia simbólica y psicológica que derivan de la desestimación de sus capacidades para la política, así como descalificaciones ligadas a los estereotipos de género que ubican a la mujer como un objeto sexual".
En más de la mitad de los casos, 58,8%, el agresor fue un hombre del mismo partido político, y en el 47,1% fue alguien de otro espacio.
Por último, el escrito concluye: "Los hallazgos de la presente investigación descubren que al acceder a cargos electivos se enfrentan con un campo minado de prácticas sistemáticas de deslegitimación, silenciamiento y disciplinamiento".