6 de abril de 2022

. Mar del Plata: asesinó a su hijo porque lo tenía "cansado"


El aberrante episodio ocurrió el 4 de junio de 2020 en una casa de familia, ubicada sobre la calle Figueroa Alcorta al 2000, en la ciudad de Mar del Plata. Ahora, un jurado popular será el responsable de determinar la culpabilidad o inocencia de Guillermo Cuenca, el hombre que se encuentra preso desde hace casi dos años acusado de haber asesinado a su hijo de un disparo en el pecho.





"Le disparé porque me tenía cansado" dijo el hombre que permanece detenido imputado por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”.




Al momento de haber sido detenido, tras el crimen, Cuenca sorprendió con una fría confesión: “Le disparé porque me tenía cansado”, dijo. Las mismas palabras repitió después ante el primer fiscal a cargo del caso, Pablo Lódola, y desde ese entonces permanece detenido imputado por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”.





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Según informó la prensa local, la relación entre padre e hijo era tensa y las peleas y discusiones se volvieron cada vez más frecuentes y violentas con el correr del tiempo. Tal es así, que la policía se presentó por esas situaciones en más de una oportunidad en la vivienda familiar. Y la hermana del joven asesinado había abandonado el hogar porque “le daba miedo. El día del crimen, padre e hijo también habían tenido una discusión más temprano y la esposa de Cuenca fue quien intervino y llamó al 911 para calmar los ánimos. Pero solo lo consiguió por unas pocas horas.





El joven fue trasladado en una ambulancia del SAME hacia el Hospital Interzonal, pero murió de un paro cardiorrespiratorio a causa de la gravedad de la herida.




Cuenca y su hijo, que tenía 28 años, volvieron a pelearse y el joven optó por irse de la casa. “Si vuelve le voy a pegar un tiro”, advirtió el hombre frente a su mujer. Ella no creyó que hablara en serio, pero cuando la víctima volvió su padre cumplió la amenaza. Guillermo Cuenca le apuntó a su hijo Diego en el pecho y disparó. El joven fue trasladado en una ambulancia del SAME hacia el Hospital Interzonal, pero murió de un paro cardiorrespiratorio a causa de la gravedad de la herida.





Luego de cometer el brutal asesinato, el imputado admitió ser el responsable del crimen, pero sostuvo que lo hizo en el marco de la legítima defensa y se excusó en el supuesto conflicto que arrastraba desde hacía tiempo con el joven que, según indicaron algunos testigos, tenía problemas de consumo de alcohol y otras sustancias.


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