2 de mayo de 2022
En el marco de los actos que se realizaron por los 45 años de la primera marcha de las Madres de Plaza de Mayo, la titular de la asociación de derechos humanos, Hebe de Bonafini, habló sobre la actualidad política y apuntó sin filtro contra el Ministro de Economía, Martín Guzmán: “Es un descarado, es un hijo de buena madre. Yo, la verdad, a veces me da ganas de tenerlo cerca para trompearlo”.

“Les juro, me da ganas de pegarle a esa cara de piedra que tiene cuando habla, que parece que nos está diciendo que nos va bien, cuando nos aprieta cada vez más la soga... Es un descarado”, añadió. En el comienzo de su discurso, previo a arremeter contra Guzmán, Hebe de Bonafini señaló que la Argentina hoy tiene “este ministro de Economía que parece ministro de los yanquis”, porque “no se sabe qué carajo hace viajando, yendo y viniendo, no se sabe qué arregla”.
“Nos mienten el presidente y él, los dos nos mienten. Nos están poniendo la soga en el cogote, va a aumentar todo y no vamos a tener sueldo para vivir. Nos va mal, nos va mal”, continuó.
Asimismo, Bonafini destacó la figura de Cristina Fernández de Kirchner como la única ilusión de que la realidad del país mejore: “Por suerte tenemos a esta presidenta que la queremos presidenta para siempre, vitalicia, nuestra querida Cristina que, aunque sea lo que sea, va a ser presidenta siempre en nuestro corazón. Es brillante en lo que hace y nos da mucha esperanza”.

“Tenemos que tener muy en claro que está pateando para otro lado, no para el que nos prometió. No cumple nada de lo que dijo”, apuntó contra Alberto Fernández.
Cabe recordar que, la semana pasada, también había criticado al presidente y cargó duramente contra los movimientos sociales. “Me da mucha vergüenza que haya tantos tipos que viven de los pobres. Muchas organizaciones sacan a la gente a la calle, la sacan en beneficio propio. El otro día 26 mujeres hicieron una denuncia de cómo les quiere cobrar el Movimiento Evita para sacar este último plan del Albertito. El Evita les cobra para sacar este último plan. Eso son los movimientos sociales: lo único que hacen es garronear para ellos. Son un mal, un cáncer para la sociedad”, dijo.