7 de mayo de 2022
Alan Moreno participó en "Perdidos en la Tribu" hace diez años junto a su familia, allí fueron ganadores del reality luego de 30 días en Etiopía.
"Perdidos en la tribu" fue una docuserie que de Telefe en dónde tres familias debían convivir por 30 días en tribus primitivas. La familia ganadora se llevaba el premio de 300 mil pesos. Allí participó la familia Moreno, una pareja con sus cuatrillizos de 17 años a los que les tocó convivir un mes con la tribu Hamer de Etiopía. Tras diez años de esa experiencia uno de los hijos de la familia Moreno, Alan, contó su experiencia en un hilo de Twitter.
Desde el comienzo la familia de Alan vivió en un clima de pura incertidumbre, ya que llegaron a Ezeiza con valijas y todo sin saber cual sería su destino. "Me tocó elegir entre 3 sobres que contenían al azar 3 países. “ETIOPÍA”. Conviviríamos un mes con una tribu de África.", relato en la red social Alan. Luego de 30 horas de viaje y de pasar por varios transportes, llegaron a la tribu Hamer en dónde los recibió el jefe, Bali, y varios miembros quienes saltaban y cantaban. "Para que se den una idea, su localización no existe en ningún mapa.", expresó Alan sobre la tribu.
Llego la primer noche y la producción de despidió de los Moreno, dejándolos completamente solos con la tribu y sus costumbres. Alan recordó que esa noche sintió miedo: "Imagínense estar a la intemperie en un terreno desconocido (en la otra punta del mundo) y con varios animalitos dando vueltas". Pero eso no era todo, es costumbre en la tribu que los hombres tenían dormir afuera de las chozas, las mujeres adentro “cuidadas” por ellos. "Nos acostamos sobre la tierra (junto a mi viejo y hermano). No pudimos dejar de abrazarnos en toda la noche. El frío era insoportable, penetrante. No teníamos frazada alguna y ni hablar de colchón o almohada", contó.

El correr de los primeros días se hizo difícil para Alan y su familia: "Comíamos muy poco y teníamos el agua justa". Además, por la escases de agua no podían ni bañarse ni lavarse los dientes, y la único ropa que tenían eran con la que habían llegado hasta allí.
Al octavo día de estar con la tribu Hamer, tuvieron que participar del "ritual de matanza de la cabra". Allí los hombres debían matar, carnear y cocinar a la cabra, además de beber la sangre de ésta como parte del ritual. "Por la voracidad con la que comimos, dos de mis hermanos se descompusieron. Lucas convulsionando, Nicole desmayada con la cara lastimada por la caída."
Los Moreno pensaron en renunciar al programa, pero esto les conllevaría un gran gasto ya que si eso pasaba debían hacerse cargo de los gastos de producción y además perderían el premio. Es por esto que continuaron en el show, tratando de adaptarse a la vida de la tribu africana.
Con el pasar de los días, Alan y su familia comenzaron a tener vínculos más afectivos con los miembros de la tribu: "Atravesábamos miles de actividades con los miembros de la tribu. Íbamos forjando una relación que después terminaría siendo muy fuerte. Aike, Shada, Lendele, Bali, Azi, Daina, Tadele, algunos de los nombres con los que estábamos día a día". Tanto fue así que su hermana Nicole incluso tuvo una relación amorosa con Shada, un joven africano de la tribu. Alan remarcó que "NADA de lo que se vió en la tele estuvo programado. Ni la relación, ni los enojos ni los llantos."
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Cómo miembros de la tribu, los Moreno tenían que cumplir con todas las costumbres de este ya sean buenas o malas. Alan recordó que lo castigaron por perder tres cabras y por eso debió sacar miel de un panal. Pero eso no fue lo más peligroso, el ritual más peligroso iba a venir después el "Salto al toro". “Es el evento del año. Los hombres adolescentes deben saltar desnudos sobre el lomo de 30 toros agolpados, pasando de un lado al otro varias veces. Con ello consiguen el paso a la adultez. Teníamos 17 años, debíamos hacerlo”.

Pero no sólo sería difícil para los hombres, sino que también lo sería para las mujeres de la familia. Antes del ritual estas debían ser azotadas por los demás hombres de la tribu, pero el jefe Bali impidió que azoten a las hermanas de Alan. De igual manera, ni Alana ni su hermano hicieron el ritual ya que era muy peligroso y sus padres se negaron. Esto hizo enojar mucho al jefe de la tribu, pero los padres de Alan no podían soportar la idea de que a sus hijos les pase algo allí.
Llegando a los último días de estar con la tribu, la familia Moreno ya se vestía igual con ellos con una simple manta para los hombres y unas telas para las mujeres. Habían aprendido cómo decir las palabras básicas en su idioma y los vínculos con los miembros se iban haciendo cada vez mas fuertes. En día 30 de estar en Etiopía, toco el momento de despedirse de la tribu, los miembros de esta le regalaron a Alan y su familia un brazalete de bronce el cual aun conservan.

La despedida fue super dura para los Moreno, ya que a esa altura se consideraban un miembro más de la tribu y la adaptación a la vida en Argentina sería otro gran desafío. Entre lagrimas y abrazos se despidieron de los Hamer, sabiendo que "era un hasta siempre". Alan y su familia ganaron el reality, por elección del consejo tribial.