26 de mayo de 2022
Se trata de Alexis Mauricio Prado, de 20 años, y de José Ramón Carballo, de 34, quienes se encuentran detenidos sospechados por asesinar de un disparo y calcinar a un herrero en una zona descampada de la localidad bonaerense de San Antonio de Areco. Cabe recordar que uno de los hombres había confesado ante la policía ser autor del crimen. Ambos fueron indagados por el fiscal Luis Antonio Baraldo Victorica, de la Unidad Funcional de Instrucción 6 del Departamento Judicial de Mercedes, que los acusa del homicidio del herrero Gustavo Ojeda. Se negaron a declarar y seguirán presos.

El fiscal Baraldo Victorica les imputó a ambos el delito de “homicidio doblemente calificado por ser cometido por el concurso premeditado de dos o más personas y con alevosía, agravado por el uso de arma de fuego”. La investigación inició el domingo último cuando la esposa de Ojeda denunció que el hombre no había regresado a su casa en el pueblo rural de Vagues, ubicado en el mencionado partido del norte de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la denuncia de la mujer, su esposo salió cerca de la medianoche de su vivienda a bordo de su Volkswagen Gol Trend para llevar a un conocido al trabajo, en la vecina Villa Lía. Al notar que no regresaba y que no atendía su teléfono celular, decidió realizar la denuncia. Efectivos de la comisaría de San Antonio de Areco comenzaron con la búsqueda de Ojeda, y a partir del dato aportado por un vecino, encontraron el vehículo abandonado sobre una calle de Villa Lía, abierto y sin llaves.
Los peritos determinaron que había manchas hemáticas en el asiento del conductor y trasero. También, faltaba documentación y el teléfono celular del herrero. Siguiendo con la investigación, los efectivos policiales establecieron que dos hombres de Villa Lía podrían estar vinculados al hecho, y que uno de ellos, de 20 años, había sido visto cerca del auto de Ojeda el día de la desaparición del herrero.

La Policía localizó a Prado en un campo de la zona. Al ser consultado sobre si había visto o encontrado con el herrero en los últimos días, el hombre confesó haberlo asesinado de al menos un disparo y que el revólver usado lo tiró en el río Areco, a la altura del Paraje Castex. También detalló que el cuerpo de Ojeda se encontraba a la vera de la Ruta Nacional 9, en el kilómetro 111 y el camino rural. Los pesquisas se dirigieron a ese lugar y allí encontraron el cadáver calcinado. Más tarde, los investigadores detuvieron a Carballo, que vivía junto a Prado, y a quien le secuestraron prendas con manchas hemáticas.
Por su parte, el martes se llevó a cabo la autopsia del cuerpo de Ojeda. El informe reveló en la zona del cráneo, a la altura del maxilar izquierdo, la presencia de un elemento metálico compatible con proyectil de arma de fuego. En tanto, la fiscalía investiga si Prado tomó un viaje con Ojeda, que en sus ratos libres trabajaba como remisero, y lo atacó en con contexto de robo, debido a que le faltaban algunas pertenencias. O bien, si entre víctima y confeso agresor existía alguna disputa previa.