13 de junio de 2022
A través de un mensaje difundido en las redes sociales, el ministro de Economía, Martín Guzmán, negó rotundamente la posibilidad de una cesación de pagos: “Nuestro gobierno jamás haría eso”, aclaró. Asimismo, dijo que participará virtualmente en uno de los foros de minería más importantes del mundo que se realizará en Canadá, debido a que su compañía aérea suspendió el vuelo.

De esta manera, Martín Guzmán rechazó las versiones que indicaban que había preferido permanecer en el país para supervisar de cerca la actividad en los mercados financieros. “Yo no suspendí el viaje. La empresa canceló el vuelo y no llegaba al Foro de Minería. Asistiré de forma virtual. Y en cuanto a la barbaridad de defaultear la deuda en pesos: nuestro gobierno jamás haría eso. El crédito en la moneda propia es un pilar de todo Estado soberano”, aclaró.
Asimismo, el Gobierno podrá testear si el mercado cree en las palabras de Guzmán o no. El ministro realizará una licitación de deuda y pulseará con los inversores sobre el nivel de tasas que valida para continuar con su programa financiero. Los bonos CER se convirtieron en uno de los instrumentos preferidos de los inversores porque permite preservar el capital frente al avance de la inflación. El precio de esos papeles cayó la semana pasada por diferentes causas, una de ellas son las dudas respecto de la capacidad de seguir financiando vencimientos en pesos.
Cabe hacer mención que la situación de los bonos afectaba además al cuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dado que uno de los puntos clave de esas negociaciones fue el de avanzar con una política de reemplazar la emisión monetaria por la colocación de deuda en moneda local por parte del Tesoro. La fuerte ola de ventas ocurrida en el mercado de bonos ajustados por CER reveló que esta apuesta tiene sus límites, porque la capacidad de acumulación de deuda en pesos no es infinita.
En tanto, para terminar con esta corrida, tanto el Tesoro como el Banco Central tendrán que subir las fuertes tasas y volverlas positivas en términos reales. En la actualidad, están en el 61% anual, cuando la inflación esperada ya se ubica en el 75%.