20 de junio de 2022
Se trata de George Karim Chaya, un reconocido periodista especialista en temas de Medio Oriente. A través de organismos internacionales de inteligencia se pudo saber que el hombre es un potencial blanco de Hezbollah en la Argentina. La información llegó al sector de Inteligencia Criminal de la Policía Federal Argentina, y aparece en medio de las investigaciones por el avión de Emtrasur retenido en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza desde la semana pasada.

Este caso activó distintas operaciones de inteligencia en la región. Una agencia de primera línea interceptó una comunicación en la que se marcaba a George Chaya como el posible blanco de un atentado. De esta manera, el Ministerio de Seguridad, mediante la Policía Federal, alertó a la justicia federal de la situación. La denuncia recayó en el juzgado N°12, subrogado por el juez Ariel Lijo, con la intervención del fiscal Ramiro González.
El juez Ariel Lijo atendió el tema con máxima prioridad y ordenó la custodia inmediata del periodista politólogo argentino, que se realizó efectiva desde el pasado viernes 17 de junio.
Nació en Argentina y tiene raíces libanesas. A los 2 años sus padres viajaron a Líbano donde vivió alternando en Estados Unidos, Inglaterra y España. Trabaja hace más de diez años como analista en relaciones internacionales y se destaca en el mundo académico. Se especializa en temas de seguridad y es autor del libro “La Yihad Global, el terrorismo del siglo XXI”. Durante unos meses colaboró como asesor externo del Ministerio de Seguridad de la Nación, cuando Patricia Bullrich tenía a cargo esa área.
Además de la alerta por sobre Chaya, también trascendió una advertencia del MOSSAD, la agencia israelí de espionaje y contraterrorismo, sobre las actividades iraníes en América Latina. En abril pasado avisaron desde Israel a las agencias de inteligencia del continente sobre posibles vínculos de Mahan Air, la empresa dueña del avión de Emtrasur, con Venezuela.

La admisión de la última semana de Esteban Aquino, Secretario de Inteligencia de Paraguay, es una evidencia. El funcionario reconoció públicamente el nexo del capitán Gholamreza Ghasemi con el terrorismo. Ghasemi fue uno de los únicos dos iraníes que estuvieron en los dos viajes recientes de la tripulación a Ciudad del Este el 13 de mayo, y a Buenos Aires el 6 de junio. Entre esas fechas, el avión hizo paradas en Moscú (Rusia), Belgrado (Serbia), Therán (Irán) y Caracas (Venezuela). En tanto, se discute e investiga si Ghasemi es quien tiene antecedentes terroristas o en realidad es un homónimo.
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La tripulación integrada por 14 venezolanos y 5 iraníes pasa sus días en el Hotel Plaza Central Canning, ubicado en Ezeiza, provincia de Buenos Aires. Se encuentran en un mismo piso y evitan salir de sus habitaciones. Hay dos asistentes que se ocupan de hacerles llegar provisiones y para permitir el acceso piden una contraseña. Uno de los tripulantes venezolanos aseguró que “no tiene permitido hablar”, y cuando se le preguntó con qué motivo llegaron a Buenos Aires dijo que “a trabajar y a turistear”.
Se espera en los próximos días el resultado del peritaje electrónico a los 18 teléfonos extraídos en el allanamiento realizado la semana pasada. Del tema se encarga el área de cibercrimen de la Policía de la Ciudad. Su intervención en el caso llegó por pedido de la Justicia Federal de Lomas de Zamora, a partir de los antecedentes en la materia de la fuerza porteña. Para la Justicia, uno de los objetivos principales de esas pericias será determinar los lazos comerciales en la región e identificar cómo se distribuían tareas y responsabilidades dentro del grupo.