22 de junio de 2022

. No descartan que el avión retenido en Ezeiza haya traído dinero para organizar un ataque terrorista


La fiscal federal Cecilia Incardona describe un conjunto de circunstancias irregulares que la llevan a preguntarse si el aterrizaje de la aeronave de Emtrasur en Ezeiza podría haber sido un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran usarse en un ataque terrorista ordenado por el régimen fundamentalista de Irán.





El aterrizaje de la aeronave podría haber sido un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran usarse en un ataque terrorista ordenado por el régimen fundamentalista de Irán.




Antes de avanzar con su imputación contra el piloto iraní Gholamreza Ghasemi como presunto terrorista, y al resto de la tripulación que llegó a bordo del Boeing matrícula YV3531, la funcionaria del Ministerio Público explicó lo siguiente: “Mencionaré algunas de las circunstancias irregulares que me llevan a indagar si el verdadero objetivo del arribo de la aeronave a nuestro país fue exclusivamente para transportar mercadería de autopartes. O bien si estuvo fundado en razones diferentes a las alegadas y constituya, eventualmente, un acto de preparación para proveer bienes o dinero que pudieran utilizarse para una actividad de terrorismo, su financiamiento u organización”.





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Cecilia Incardona reveló que durante una inspección ocular al Boeing 747-300M, se encontró un plan de vuelo que establecía que, al 23 de abril de 2022, el avión aún era propiedad de la compañía Qeshm Fars Air. Esto deriva en una consecuencia clave para la hipótesis de ataque terrorista que presenta la fiscal federal. Se trata de que la empresa venezolana Emtrasur aseguró en una presentación judicial que el avión había sido adquirido el 11 de enero de 2022, mientras que el plan de vuelo sostiene que la nave secuestrada pertenece a Qeshm Fars Air, una compañía de aviación vinculada a operaciones terroristas en Medio Oriente.





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Por su parte, el FBI remitió al juzgado federal de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Villena, un informe que describe las actividades de la empresa que sería la verdadera propietaria de la nave que llegó a Ezeiza con el nombre de Emtrasur.Fars Air Qeshm fue señalada por el Tesoro de los Estados Unidos en 2019 debido a su participación directa en la actividad terrorista y la asistencia que proporciona a la Fuerza Quds y a la aerolínea iraní Mahan Air, que han sido señaladas como entidades terroristas”, indica el documento que usó Incardona para imputar al piloto Ghasemi y el resto de la tripulación.





El FBI remitió al juzgado federal de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Villena, un informe que describe las actividades de la empresa que sería la verdadera propietaria de la nave que llegó a Ezeiza con el nombre de Emtrasur.




Asimismo, las fuerzas de seguridad también encontraron en el avión otros tres indicios que vinculan al piloto iraní con la empresa de esa nacionalidad acusada de participar de actos terroristas ejecutados en Medio Oriente: Una cinta color azul que decía “Qeshm Fars Air” que sirve para colgar del cuello una credencial plastificada con la inscripción “Captain Gholamreza Ghasemi” de Mahan Airlines. Otra credencial a nombre de Captain Gholamreza Ghasemi de Fars Air. Una agenda dentro de la cual se hallaba una tarjeta que rezaba “Mahan Air Hotel (No2) TEL: +98(21)44023672".





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Estos indicios recogidos por Incardona en su requerimiento refuerzan su importancia con el informe que el FBI presentó hace 5 días en el despacho de Villena. La fiscal federal también hace hincapié en la ausencia de documentación sólida que permita asegurar que el avión retenido en Ezeiza pertenece a la compañía venezolana Emtrasur. A Incardona no le cierra la póliza de seguro presentada, a nombre de una empresa llamada Miranda, y sus fechas de emisión.





Por último, la fiscal reveló que en la habitación 309 del hotel Plaza Central Canning, ocupada por Abdolbaset Mohammadi, se encontró un Ipad-Apple bloqueado. Fue retirada del avión por un tripulante iraní, pero no pertenecería a ninguno de los imputados por presunta participación en un acto de terrorismo internacional.


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