18 de julio de 2022
Un 18 de julio de 1994 ocurría el atentado a la AMIA, en la calle Pasteur 633 del centro de la ciudad de Buenos Aires. Dicho ataque dejó un saldo de 85 muertes y 300 heridos, los cuales se siguen recordando 28 años después y para siempre. En este sentido, Mundo Poder dialogó con Alberto Guido Chester, autor del libro "AMIA: la ciudadanía cuestionada". En este ida y vuelta, el escritor e historiador nos comentó detalles sobre la trama y también cómo recuerda, desde su experiencia personal, aquel día que quedó en la memoria de todos los argentinos.
"La ciudadanía cuestionada" es una obra que parte desde la tesis doctoral de Alberto Guido Chester en la Universidad Torcuato Di Tella. El escritor no se centró en lo que piensan o sienten los familiares de las víctimas de este atentado de manera individual, sino que le interesó el contexto en grupo de todos ellos. "No estudio el atentado, ese es un tema de espías y servicios internacionales. Lo que estudia es qué podemos hacer los ciudadanos argentinos frente a una tragedia de este tipo. Lo que podemos hacer es recurrir a hacer política, aparte de la política. Por fuera de los partidos políticos", comentó a Mundo Poder.
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"Si no hubiera sido por los tres grupos de familiares víctimas de la AMIA, de la misma forma que los padres y amigos de Cromañón, no se hubiera logrado un resultado judicial", destacó Alberto Guido Chester en su relato. Luego, se centró en comunicar en profundidad cómo ha tomado las riendas de este libro. "He contactado a la familia. Lo que tienen es cansancio. Les cuesta mucho luchar contra los muros de impunidad. Donde tiene que haber una resolución judicial, lo que tienen es un muro que cierra ventanas. Esa gente lo que tiene es mucho cansancio, porque son luchadores solitarios", explicó. "Me inclino por la historia social, esos grupos como representantes de la sociedad civil. No me interesa lo que piensan en particular, sino como grupo. Para pensar como grupo no importa la cantidad de gente que hay, sino la representatividad que tienen".
"Para mí es una de las tragedias más grandes de la Argentina contemporánea, no solo por la cantidad de muertos y heridos, sino porque en la Argentina se pudo hacer. El Estado argentino permitió que personas extranjeras, junto con una conexión local -porque creo que eso fue necesario- plantaran una bomba de alto poder en pleno centro de Buenos Aires. Esto tiene una gravedad institucional, que es la más seria. No desconozco los 85 muertos que hubo, sino que además de esto, eso ocurrió porque pudo ocurrir. ¿Y qué pasó? Es una cadena de corrupción y ocultamiento, por el cual los sucesivos Gobiernos no permitieron que se investigara a fondo", reflexionó Alberto Guido Chester sobre lo ocurrido el 18 de julio de 1994.
"El Gobierno de Carlos Saúl Menem permitió que esto ocurriera, los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner fueron muy empáticos con las asociaciones de familiares y prometieron ayudar mucho, pero no lo cumplieron. No sé si no pudieron o no quisieron. Y después, el macrismo nombró a un funcionario que, cuando se puso a investigar seriamente, lo echaron. Lo que tenemos es una seguidilla de 28 años en los cuales no hay verdad y no hay justicia", destacó Chester a Mundo Poder.

"Yo creo que va a pasar. No vamos a conocer los nombres de los autores que pusieron la bomba, pero sí creo que podemos saber quiénes los ayudaron en Argentina. Quiénes fueron los que pusieron logística, transporte, material explosivo... Eso creo que lo podemos conocer. Porque quien nos está demostrando que esto se pueda conocer es el gran esfuerzo de ocultamiento que hay. ¿Por qué hay un esfuerzo tan enorme para ocultar? Porque algo se puede descubrir. Si los archivos de los servicios secretos argentinos no tuvieran nada, entonces los mostrarían. El hecho de que no los muestren, me hace creer que algo hay. Sí a una persona de Argentina que prestó sus servicios para eso y no solo en la AMIA, sino otras cuestiones delictivas", sostuvo intrigado con que, en algún momento de la historia, se sepa esta verdad.
"La negación es una forma de no hacerse cargo. Esto pasó en el pleno centro de Buenos Aires. Si pasó frente a la puerta de una institución judía, es un tema circunstancial. No es un problema de los judíos, es un problema de los argentinos. Lo que yo creo es que hay que insistir, a pesar de que hayan pasado 28 años, para que aquel que cree que es un problema ajeno entienda la actividad política. No la partidaria. Me refiero a la actividad política en la sociedad. Cuando reclamás en tu consorcio, también estás haciendo política y defendiendo tus derechos. El ejercicio de la vida política es el mismo. Yo no tuve parientes fallecidos, pero podía haber estado ahí perfectamente. Cualquiera de nosotros podría haber estado ahí. Yo lo que le diría al que ningunea es: cuidate, porque a vos también te puede tocar. Nadie está ajeno a los caprichos del poder", concluyó Alberto Guido Chester para Mundo Poder.