20 de julio de 2022
Este jueves se llevará adelante la 60° cumbre del Mercosur en Paraguay, con la ya anunciada ausencia del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y con los tres ejes de discusión bien definidos. Se hablará sobre el comercio intra-bloque, el impacto de la guerra en Ucrania y el contestado Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocia Uruguay con China. Será la primera reunión de manera presencial desde que llegó la pandemia de coronavirus.

El encuentro será en el Centro de Convenciones de la Conmebol en la ciudad de Luque, a unos 10 kilómetros de Asunción. El debate promete un clima no exento de polémicas y más cuando Paraguay se alineó con el Gobierno argentino en su rechazo al acuerdo comercial que Montevideo negocia con Beijing.
Cabe hacer mención que, el lunes pasado, Bolsonaro anunció que no estará presente en el encuentro. En su lugar, en caso de que no cambie de opinión, viajarán sus ministros de Economía, Paulo Guedes, y de Relaciones Exteriores, Carlos Alberto Franca. Las causas de su ausencia obedecen a la política interna. Bolsonaro dudó en si asistir o no a la cumbre, pero a menos de dos meses y medio de las cruciales elecciones sus prioridades están en Brasil y no en la región.
LEE MÁS: Designaron a Alberto Fernández como presidente de la CELAC
Respecto a la cumbre, el debate más importante del encuentro estará enfocado en el TLC que negocian Uruguay y China por fuera del bloque. El Gobierno de Alberto Fernández viene insistiendo en que cualquier tratado de este tipo debe formar parte de una estrategia de bloque y no de un país en forma individual. Pero, Montevideo se cansó de esperar una respuesta del pacto regional y encaró tratativas en solitario, en el marco de una política “aperturista” respaldada por Brasilia.

Asimismo, el acuerdo negociado por Uruguay impactó también en Asunción. El viceministro de Relaciones Económicas e Integración, Raúl Cano, indicó que el anunció provocó “alguna incomodidad” en el gobierno de Mario Abdo Benítez. “Nosotros tomamos nota de la comunicación que hizo Uruguay y estamos en etapa de evaluación interna. No obstante, hoy podemos decir que reivindicamos la letra y el espíritu de los textos fundacionales del Mercosur, particularmente el Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto, que dice que el proceso de toma de determinación es por consenso y que en las negociaciones externas deben estar presentes todos los estados partes”, advirtió el funcionario paraguayo.
Por su parte, el Gobierno uruguayo aseguró que “no hay un clima de guerra” en el Mercosur y espera “un diálogo franco”.
En tanto, otro de los temas que serán tratados apuntan al comercio intra-bloque, el impacto de la guerra en Ucrania y la política arancelaria de Brasil, que en mayo pasado dispuso una rebaja unilateral para determinados productos extrazona. La medida, que abarca productos como carne, porotos y pasta, fue tomada con el fin de combatir la inflación derivada del conflicto bélico en Europa. Además, los mandatarios abordarán los avances en las conversaciones sobre un acuerdo comercial “de última generación” con Singapur y el seguimiento del tratado suscripto en 2019 con la Unión Europea.