25 de julio de 2022
La industria panaderil anunció un nuevo golpe al bolsillo de los consumidores, en medio de la escalada inflación. Desde el sector estiman que a partir del mes de agosto el kilo de pan rondará entre los $320 y $340, pero no descartan que, en ciertas panaderías, por sus estructuras, alcance los $400. Cabe hacer mención que la suba se produce por al gran faltante de materias primas, el aumento que registró la harina en las últimas semanas y el resto de los insumos necesarios para ser elaborado.

Por su parte, el presidente del Centro de Panaderos 27 de Abril de Avellaneda, Gastón Mora, indicó que los proveedores de harina, margarina y otros insumos básicos no hacen entregas a la espera de definir nuevos precios. “Vemos con mucha preocupación lo que está pasando a raíz de la cuestión económica, el dólar con una corrida importantísima, la especulación al pie del cañón y nosotros en el medio tratando de subsistir”, dijo. Asimismo, reclamó respuestas al Gobierno y espera llegar a un acuerdo en la reunión que la Federación Argentina llevará a cabo la próxima semana con el Secretario de Comercio, Martín Pollera: “Necesitamos medidas urgentes para ver de qué manera se puede resolver la situación y llegar a buen puerto”.
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De acuerdo con el último relevamiento de precios del INDEC, el kilo de pan francés tipo flauta costaba en el Gran Buenos Aires, promediando en junio $311,80. Pero, se sabe que, en los distintos barrios, el pan tiene valores diferentes.

Desde la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires indicaron que el problema es que no están recibiendo las harinas a precios subsidiados, como contempla el Fondo Estabilizador del Trigo que impulsó el Gobierno. Por lo que se trasladarán los costos al precio del producto. Hay comercios que aún tienen stock de esta harina, pero el problema se va a suscitar si antes de la semana que viene no hay una solución porque los molinos no están entregando. Además, no todas las panaderías reciben la harina subsidiada.
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En tanto, la bolsa de harina de 25 kilos subsidiada que usan las panaderías cuesta $1346 más impuestos, pero sin subsidios cuesta $2500. Por tal motivo, el kilo de pan, que hoy está a $300 o $320, puede pasar a $340 si consiguen harina subsidiada. Pero si, deben utilizar el insumo sin el subsidio oficial el precio del pan podría trepar hasta los $400. Seguramente, el aumento se trasladará al precios de las facturas debido a que también se registran mayores costos en otros insumos como grasas, azúcar y margarinas, entre otros elementos que utilizan en esos alimentos.