25 de julio de 2022
La jueza de Garantías, Fabiana San Román, avaló las detenciones de los efectivos Vanesa Soledad Núñez, Juliana Zelaya, Adrián Osvaldo Núñez, Panela Di Bin y Leandro Fhur, quienes estaban de guardia la noche en que encontraron sin vida a Daiana Abregú, en la celda de una comisaría de Laprida. De esta manera, San Román hizo lugar a la orden del fiscal de la causa, José Ignacio Calonje, luego del pedido del abogado de la familia de la víctima Sergio Roldán.

Al respecto, Roldán indicó que les concedieron la detención de los policías tras el pedido que hicieron una semana atrás, por lo que a los arrestados los indagarán este martes. Además, el abogado de la familia de la joven de 26 años agregó que la causa se recaratulará de “averiguación de causales de muerte” a “homicidio agravado por la función pública, con agravantes de saña y alevosía”.
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Asimismo, los resultados preliminares de la segunda autopsia del cuerpo de Abregú confirmaron que la joven no se suicidó, contra lo que sostenía la versión policial. El informe indicó que en el cuello “no se observó surco de ahorcadura”. Los médicos dijeron que “no se constataron lesiones en músculos del cuello ni se constataron alteraciones en laringe”. De hecho, puntualizaron que la muerte la provocó un “síndrome general asfíctico”. Ante estos resultados, la Comisión Provincial por la Memoria dijo que “a la espera de los informes finales, este resultado echa por tierra la hipótesis del suicidio, tal como habían sostenido los funcionarios policiales desde el primer momento”.
Cabe hacer mención que esta segunda autopsia se realizó por pedido de la Comisión Provincial de la Memoria, que interviene como Particular Damnificado Institucional en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura. La Comisión Provincial por la Memoria criticó sobre la primera autopsia que “no se realizaron radiografías, fotografías completas ni filmaciones conforme lo establecen los protocolos vigentes, además no se completaron extracciones de piel que podrían dilucidar el origen de algunas lesiones que se observaban ya en ese momento”.

Daiana Soledad Abregú tenía 26 años, era madre de un nene y jugaba en la Primera del Club Atlético Lilán, el equipo de fútbol de Laprida. El pasado 5 de junio fue demorada por una contravención, por “adulteración del orden público” y provocar daños en un vehículo estacionado a la salida del boliche “El Castillo”. La joven fue trasladada a la Estación de Policía Comunal de Laprida. Horas más tarde, después de la entrada a la dependencia policial la encontraron muerta en una de las celdas.
El parte policial indicó que Daiana “se quitó la vida, concurriendo ambulancia con médico de guardia del hospital local, continuando con maniobras de RCP, sin lograr su reanimación” y que se “había ahorcado con una campera”, versión refutada por la segunda autopsia. En tanto, los familiares y amigos de la joven realizaron distintas marchas para exigir el esclarecimiento de la muerte de Abregú. En las movilizaciones, los acompañaron vecinos que les dijeron que fueron golpeados y torturados en la misma comisaría en la que encontraron muerta a Daiana.