15 de agosto de 2022
La mujer reveló lo que su antigua asociada realizaba durante sus dos décadas colaborando juntas. La líder de Tupac Amaru había sido condenada a prisión por millonarias causas de corrupción.
Mirta Rosa Guerrero (46), también llamada "Shakira", ex integrante de Tupac Amaru, y mano derecha de Milagro Sala, habló este domingo con Jorge Lanata en su programa Periodismo Para Todos, donde contó que la militante kirchnerista guardaba un doble fondo de su armario el dinero que Cristina Kirchner enviaba a Jujuy. Asimismo, reveló que ella y sus colaboradores hacían viajes con miles de dólares provenientes de fondos públicos.
Según Guerrero, ella y Sala comenzaron a discutir después de que esta fuese condenada a 13 años de prisión en Jujuy por asociación ilícita. En ese entonces, Sala le pidió a su asociada que se someta a una intervención quirúrgica para retrasar el juicio. "En el juicio, ella se acerca y me pide que yo me opere para que pueda postergar el juicio. Y yo le dije: Mirá, Milagro yo tengo tres hijos con cesárea. Operarme significa que termine comiendo con sonda y defecando en una bolsa. Y ella me dijo: "Sos la única que puede parar esto. Tenés que hacerlo"", expresó Mirta.
En total, Shakira Guerrero y Milagro Sala estuvieron juntas durante 26 años, pero no tenía el mejor recuerdo de la kirchnerista: "Es un monstruo disfrazada de dirigente", señaló. Y si bien, por formar parte del grupo le dieron seis años de prisión, estuvo solo tres encerrada, por su buen comportamiento. "Yo la pasé mal por mi familia. Cuando mi hijo me iba a visitar a la cárcel, yo me decía "que estoy haciendo, por quién lo estoy haciendo. Mi hijo no tiene qué comer y la otra está comiendo todo"", expresó.
Por otro lado, Guerrero contó que Sala utilizaba el dinero que enviaba el Gobierno de Cristina Kirchner para comprar autos de lujo y casas, tanto para ella como para su familia. "La plata iba a la casa de Milagro Sala. Se la recibía ahí, la contaban. Ella tenía dos placards con doble fondo y ahí es donde se quedaba la plata. Su hijo tuvo cuatro Hilux y dos Fiat 600. Mi hijo no tiene ni moto. Ella tenía una camioneta durante 6 meses y ya para ella estaba vieja. Había que cambiarla", contó.
Un episodio que indignó a Mirta fue durante el viaje a Roma para visitar al Papa Francisco. "La primera vez que fuimos a ver al Papa, ella dijo que fue una invitación. Ponele que así fuera, era una invitación para ella. No puede haber una invitación para 16 personas", comenzó explicando.
Y concluyó el relato: "Cuando partíamos para ir allá nos daban 10 mil dólares a cada uno, al llegar destino teníamos que devolverlo. Ella se quedaba con eso y ella nos daba el viático o un porcentaje para que tengamos nuestro gasto".