16 de agosto de 2022
La dictadura cívico-militar que tuvo lugar en la Argentina en 1976, la última de ellas, dejó muchísimas incógnitas y también luchas visibles en cuanto a la sociedad. Nacieron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las cuales hasta hoy siguen intentando encontrar a los bebés robados y usurpados en el golpe de Estado de Jorge Rafael Videla. En ese sentido, hubo una espía de la Federal infiltrada de la cual poco se sabe. "Isabelita", la mujer que estuvo caminando con las Madres en la Plaza de Mayo.
Cuando se creía que solo Alfredo Astiz había sido uno de los infiltrados de la Policía entre la multitud, cambia la historia con la aparición de Isabelita. Una investigación ha reconstruido el papel que tuvo esta mujer entre las Madres de Plaza de Mayo. Se cree que participó en la desaparición de Los 12 de la Iglesia de la Santa Cruz. Además, recolectó información de primera mano sobre el grupo que buscaba a sus hijos detenidos-desaparecidos.
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Entre los días 8 y el 10 de diciembre de 1977 un grupo de la Marina secuestró a 12 personas. Entre ellas se encontraba una de las fundadoras de Madres, Azucena Villaflor. Estaba junto a dos monjas francesas y familiares de desaparecidos que se reunían en el edificio eclesiástico. Esto fue posible gracias a Alfredo Astiz, quien se hizo pasar como un familiar de desaparecidos para adentrarse en todo este mundo y recabar información. Al parecer, no era el único.
Isabelita formó parte del Cuerpo de Informaciones de la Policía Federal Argentina (PFA). La investigación que realizó Luciana Bertoia de Página 12 dio como resultado que esta mujer habría llevado la misma estrategia que Astiz. Logró infiltrarse entre los familiares de desaparecidos, conseguir información y lograr así el cometido de toda la Policía Federal. Se escabulló dentro de Madres de Plaza de Mayo y nadie sospechaba de ella.
Luis Alberto Martínez, exespía, la nombró como participante activa de los secuestros en la Iglesia de la Santa Cruz. De esta manera confirmó su rol como infiltrada en Madres de Plaza de Mayo. Y, además, que era miembro del cuerpo de la Policía Federal Argentina. Isabelita prestó servicio en el "cuadro A" bajo la condición de infiltrarse en la agrupación "Madres de Terroristas". La misma fue denunciada por el propio Martínez e intentaron blindarla.
Isabelita logró mentir sobre la desaparición de su hermano, el cual no se sabe si realmente existió. Es por esto que las Madres la incluyeron en los encuentros y reuniones que mantenían. Esto era muy importante para los organismos de investigación. Querían saber todos los movimientos que realizaban las Madres, donde se reunían, cuáles eran los siguientes pasos a dar y qué planes tenían.

Isabelita integró la División Central de Reunión, la Dirección General de Inteligencia, el Departamento de Asuntos Subversivos, el Departamento de Asuntos Gremiales y el Departamento de Situación. por si fuera poco, realizó un curso especializado en inteligencia y hasta llegó a estudiar en la Universidad de Buenos Aires, la carrera de Filosofía y Letras tan reconocida hoy en día. En 1983 formó parte del Departamento de Protección del Orden Constitucional e integró grupos de espionaje que seguían de cerca al "Movimiento Todos por la Patria".
En 1997 pasó a integrar la Escuela Federal de Inteligencia. Continuó en funciones más allá de todo lo ocurrido en organizaciones de víctimas del terrorismo de estado con su infiltración. Finalmente, en 2003, Néstor Kirchner pidió que se la baje de su cargo. Estos nuevos datos son impactantes para todos aquellos miembros de Madres y también Abuelas de Plaza de Mayo, ya que abre una nueva investigación y un abanico de cuestiones que antes no estaban contempladas.
“Lo que aporta es más información y pruebas a la idea de que es necesario abrir los archivos de esa estructura de la Policía Federal secreta y terminar de analizar cuál fue su rol durante la dictadura y posteriormente con la recuperación democrática. Es información nueva en relación con el caso particular de esta mujer que permite advertir que hubo más personas con este tipo de roles”, sostuvo la directora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Paula Litvachky.
"Es importante profundizar en la investigación y conocer sobre cómo fue la participación de la espía de la Policía Federal infiltrada en Madres de Plaza de Mayo en el contexto de la última dictadura cívico militar y también su forma de proceder en los años posteriores. Este caso demuestra además que el movimiento de los Derechos Humanos estaba en lo cierto cuando denunciaba que la impunidad permitía la continuidad de prácticas de la dictadura en democracia", le dijo a Perfil el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti.