18 de agosto de 2022
Tras la enorme inundación que sufrió la ciudad santafesina de Rosario en el año 1986, que dejó al barrio Empalme Granero y gran parte de la zona noroeste de la ciudad bajo el agua, se construyó en los subsuelos un complejo sistema hidráulico. El Aliviador III integra ese sistema. El objetivo fue evitar otra tragedia, y para tal fin también se construyeron cuatro grandes conductos que confluyen en las desembocaduras del arroyo Ludueña con el Paraná.

Pero, toda esa red de presas entró en zona de riesgo debido a un mega emprendimiento inmobiliario en la localidad de Funes, cuyo principal inversionista es el ex jugador de Newell’s y de la Selección Argentina, Maximiliano Rodríguez. Se trata de un emprendimiento que lleva como nombre comercial Estancia Deportiva Damfield, un complejo deportivo de alta gama que tiene proyectado sumar un barrio cerrado.
El predio de 70 hectáreas está situado dentro de los límites “del vaso de almacenamiento del embalse". Para desarrollar el plan que los inversionistas presentaron al Concejo Municipal de Funes se necesita elevar el nivel del terreno que forman parte de la “Presa de Retención de crecidas de Arroyo Ludueña”, cuyo cálculo se realizó en base al régimen de lluvia de los últimos 100 años.
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Cabe hacer mención que el proyecto cuenta con el aval de la ministra de Ambiente de la provincia, Erika Gonnet, y del intendente de Funes, Roly Santacroce, quien giró el expediente al Concejo de esa ciudad.

La situación es preocupante dado que esos terrenos cumplen un papel importante para que Rosario no se inunde como sucedió en la crecida del Ludueña del año ’86, permitiendo el almacenamiento del agua cuando las lluvias superan la recurrencia de los 100 años y hace que el desagote por el vertedero se haga de manera más lenta y no se sature.
En principio, el proyecto que tenía Maxi Rodríguez para esos lotes consistía en un enorme complejo deportivo, con canchas de fútbol, hockey, tenis, paddle, rugby y un moderno Fitness Center, entre otras disciplinas que en principio no representaba un movimiento de suelos ni infraestructura significativa. Pero, con el nuevo country se prevé elevación de tierras, algo que provocará obstrucciones en el recorrido natural del agua e impermeabilizar grandes zonas, poniendo en riesgo el sistema del Aliviador III.
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La obra del Aliviador III comenzó en el año 2012, protege a una población que supera el millón de habitantes, y que con ella se terminó de conformar el sistema de grandes cañerías de los Aliviadores I y II, el Conducto Olivé y la Presa de Retención de Crecidas del Arroyo Ludueña, esta última es la que se pone en peligro con este emprendimiento. Estas obras se habían vuelto insuficientes para su caudal en los picos de crecida, motivo por el cual se proyectó el Aliviador III como un by pass, drenando el exceso de caudal del arroyo Ludueña cuando éste crece en forma extraordinaria por las fuertes lluvias superando su nivel habitual.

El agua entra al túnel de hormigón de 5 metros de diámetro, preparado para desagotar 60 mil litros por segundo. Una capacidad suficiente para controlar los desbordes y las inundaciones y su construcción la hicieron 130 operarios que trabajaron las 24 horas durante 40 meses en los que excavaron 50.000 m3 de tierra y volcaron 15.000 m3 de hormigón, convirtiendo al Aliviador en la obra hidráulica más importante de las últimas décadas.
Cuando se proyectó el country Kentucky, el más exclusivo del Gran Rosario, los desarrolladores debieron recortar la superficie porque en el plan original se avanzaba sobre los terrenos de reserva.