20 de agosto de 2022
El Censo 2022 trajo consigo muchas polémicas. Ese mismo día, 18 de mayo, varias personas denunciaron que los censistas no habían pasado por sus viviendas. Además, notaron irregularidades en la web para completar el formulario de manera online. Tres meses más tarde, donde ya deberían estar los resultados precisos, Marco Lavagna, director del INDEC, sostuvo que aún no hay novedades sobre este tema y apuntó a la empresa UTE Kollor-Modoc, quien pertenece a empresarios cercanos a Daniel Scioli y Juan Manzur.
El INDEC sostuvo, recientemente, que posee problema para publicar los resultados de los datos den censo 2022. El mismo se realizó el pasad 18 de mayo, donde fue feriado nacional. A raíz de esto, Marco Lavagna apunta contra dicha empresa UTE Kollor-Modoc. "La evaluación realizada sobre las planillas de conteo rápido concluyó que, por motivos diversos, un porcentaje de habitantes de las viviendas que respondieron al Censo digital no fue incluido", sostuvieron.
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"No permite reflejar íntegramente los totales preliminares de la población existente en cada una de las jurisdicciones del territorio nacional", dijo el INDEC, organismo que dirige Marco Lavagna. En ese sentido, todo apunta a la empresa ya mencionada, la cual se encarga de imprimir los diarios Página 12 y Ámbito Financiero. Una empresa sin experiencia previa en Censos, la cual ganó la licitación entrando por la ventana y a último momento. Lo que resultó sumamente extraño.
La empresa UTE Kollor-Modoc no poseía papeles de seguridad ni tampoco impresiones de la magnitud de estos trabajos, ya que se destacan por la impresión de diarios con una tirada sumamente mínima a lo que se acostumbra en un Censo. Por ende, la jugada les salió muy mal. Esta entidad pertenece a Diego Mazer, quien es muy cercano a Daniel Scioli y Juan Manzur. Son contactos muy cercanos a Alberto Fernández.
Todo quedó de manifiesto en las planillas del Censo, las cuales no pudieron ser leídas por los escáners de Modoc. 90 días más tarde, no se pueden ver los resultados de dichos registros. Todas estas irregularidad vinieron mucho antes, ya que en la licitación hubo desbarajustes que, hoy en día, resultan desprolijos. Las ofertas promedio en unos 6.000 millones y esta empresa, la UTE de Modoc y Kollor, ofertó tan solo 4.200 millones. Un precio sospechoso para todos en el mercado.

Cuando la empresa quiso mostrar los antecedentes de trabajos anteriores que tuvieron, para ganar la licitación para el Censo, mostró resultados y realizaciones de otra entidad: Boldt. Esta última se indignó por la estafa que hicieron ya que lo presentaron como propio. Otro de los escándalos es el anuncio que hizo el INDEC la noche posterior al Censo, cuando aseguraron un número total de habitantes sumamente preciso. Un dato que, para ese momento, no era posible que se tenga.
En este sentido, el Censo quedó pausado y sus resultados también. Un escándalo sin precedentes en el cual una empresa cercana a dos funcionarios del Gobierno hizo las cosas de una manera errónea con datos que son realmente importantes para toda la población. Solo desde el INDEC salieron a dar detalles sobre esto, sin que ningún otro político esté involucrado. Una situación que se le escapa de las manos al Gobierno de Alberto Fernández.