8 de septiembre de 2022
El joven se comunicó con el juzgado para revelar que la mujer durmió en su casa la noche que intentó matar a la vicepresidenta junto a Sabag Montiel. Sin percatarse, se fue sin un objeto que puede ser de gran valor para la investigación.

La causa que investiga el intento de magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner podría tomar un nuevo rumbo con la aparición de una prueba clave. Justamente, esa misma noche del 1° de septiembre, y tras quedar trunco el atentado, Brenda Uliarte -novia de Fernando Sabag Montiel, quien gatillara a la vicepresidenta sin éxito- se fue a casa de Lucas Ocampo, su ex novio y padre del bebé de ambos, que falleció.
Tras confesarle lo que habían hecho, el joven se negó a recibirla, pero ella se dirigió de igual forma al domicilio y se quedó a dormir. Al día siguiente, Lucas debía irse a trabajar, mientras que Brenda también dejó la casa, pero sin rumbo fijo. Sin darse cuenta, la joven se olvidó un objeto que el propio Lucas avisó al juzgado que puede tratarse de un material importante para la causa.
"Brenda dejó una bolsa en casa", le confesó Ocampo a las autoridades. Se trata de una bolsa blanca con un paraguas, que se cree que fue donde llevaron la pistola Bersa calibre 32 que usó Fernando Sabag Montiel para intentar matar a Cristina Kirchner.
El personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria recuperó el objeto mediante los nuevos allanamientos que ordenó la jueza de la causa María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo. Fueron tres procedimientos: uno se llevó a cabo en la casa de Sabag Montiel, y otra, en la citada casa de Lucas, en San Miguel.
Por otro lado, gracias al testimonio de Ocampo, se supo que el domingo que detuvieron a Brenda, la joven se dirigía nuevamente a la casa de su ex novio. Allí fue cuando los investigadores oyeron la comunicación y la Justicia la arrestó.