20 de septiembre de 2022
Gustavo Petro, presidente de Colombia tras hablar en el marco de 77° Asamblea de las Naciones Unidas, se contactó con Mundo Poder.

En el marco de 77° Asamblea de las Naciones Unidas, Gustavo Petro, presidente de Colombia, en su apertura realizó una, por lo menos, llamativa comparación entre la cocaína, el carbón y el petróleo. En ese sentido, aseguró la droga es "menos venenosa", pero es perseguida por el poder mundial, mientras que los otros dos son protegidos.
Después de su discurso, el mandatario de Colombia le respondió a Mundo Poder y le escribió: "Hicimos Historia, te quiero mucho Mundopoderok". La respuesta se da luego de que este medio haya realizado un reel sobre sus palabras en la Asamblea de las Naciones Unidas. Ante esta situación, le propusimos hacerle una nota vía zoom para hablar sobre ciertos temas de actualidad.

Su discurso en la ONU comenzó: "La selva es vista en mi país como la maleza a derrotar. El espacio de la coca y los campesinos que no tienen más para cultivar es demonizado. Para ustedes, mi país no les interesa salvo para arrojarle venenos a sus selvas. Llevarse a sus hombres a la cárcel y arrojar a sus mujeres a la exclusión. Les interesa matar su selva y extraer el carbón y petróleo de sus entrañas. Nosotros les servimos para excusar los vacíos y las soledades de su propia sociedad, que la lleva a vivir en medio de las burbujas de las drogas. Les ocultamos sus problemas que se niegan a reformar".
Mientras que realizó la comparación, algo que ya había hecho en otra oportunidad: "¿Qué es más venenoso para el ser humano? ¿La cocaína, o el carbón o el petróleo? El poder ha dictado que la cocaína, y esa debe ser perseguida aun cuando ella produzca menos muertes por sobredosis. Pero el carbón y el petróleo deben ser protegidos así su uso pueda extinguir a toda la humanidad".
Y completó: "Mejor es declararle la guerra a la selva, a sus plantas, a sus gentes. Mientras dejan quemar las selvas, mientras hipócritas persiguen las plantas con venenos para ocultar los desastres de su propia sociedad. Nos piden más y más carbón. Más y más petroleo para calmar otra adicción, la del consumo, la del poder, del dinero. El poder mundial se ha vuelto irracional. Ven en la exuberancia de la selva, en su vitalidad, lo lujurioso".