28 de septiembre de 2022
Se trata de Adalberto “Beto” del Negro, quien se desempeñó como intendente de Ensenada entre los años 1991 y 2003. El ex funcionario fue condenado en un juicio abreviado a dos años de prisión de cumplimiento condicional e inhabilitación de cuatro años para ejercer cargos públicos por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Del Negro fue encontrado culpable de haberse quedado durante su gestión al frente de la municipalidad de Ensenada, con dinero de los empleados mediante diferentes modalidades de retención de los haberes. Asimismo, el ex jefe comunal admitió haber cometido el delito y negó que se trate de un hecho de corrupción.
Según consta en el fallo de la jueza Cecilia Sanucci, del Tribunal en lo Criminal N°1, entre enero de 1997 y diciembre de 1999, Del Negro y el ex contador municipal Atilio Izarrualde cometieron “fraude” al retener ilegalmente diferentes sumas de dinero de los municipales por mecanismos como el “descuento de haberes, en concepto de bonos, cuota sindical, cuota suplementaria, anticipos, rifa, mutual y vivienda, y no depositando a su debido tiempo en la cuenta del sindicato las sumas retenidas por los distintos conceptos”. En tanto, a Izarrualde lo condenaron también a una pena condicional, pero de tres años, y elevaron a seis años la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
LEE MÁS: Imputaron a Roberto Feletti por corrupción en el fideicomiso del trigo
La conducta de Del Negro significó para la Justicia “un perjuicio económico a los intereses de los empleados municipales, como así también al Sindicato de Trabajadores Municipales de Ensenada, por un monto de $198.109 al mes de julio de 1999?.
Mediante un comunicado, el ex intendente reconoció su culpabilidad, pero ofreció explicaciones para justificarse: “Acepto el fallo del honorable tribunal, por cuanto el incumplimiento a los deberes de funcionario público es un acto que he cometido en mi carácter de intendente municipal de mi querida ciudad de Ensenada”, dijo. Además, pidió “contextualizar” el marco en el que se cometió el delito, que era el período “1998-2000, tiempo en el cual el Hospital Horacio Cestino estaba dentro de la órbita del municipio y su mantenimiento en general, contando incluso el personal, se llevaba el 60% del presupuesto municipal”, en un municipio “que tenía un déficit mensual y acumulativo de $200.000?.
LEE MÁS: Condenaron a Sergio Urribarri a 8 años de prisión efectiva por corrupción
El ex funcionario aseguró que se preocupaba por juntar los fondos para el pago de sueldos. “Para hacerlo, usábamos el dinero de todas las partidas presupuestarias, es decir pagábamos los salarios y luego las retenciones. Aquí yace el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. No es que el dinero desaparecía, se priorizaba el pago salarial y, como señalé, otros menesteres. Corrupción es otra cosa, apropiarse de los fondos públicos y enriquecerse a través de ellos”.
“En cuanto a la administración fraudulenta especial por retención indebida de fondos, tal cual lo dice el tribunal (no porque alguien se robara ningún dinero del erario municipal), la cometemos porque los fondos retenidos a los agentes municipales que habían solicitado préstamos, por dar un ejemplo, también iban al fondo para pagar haberes. En las dos sentencias dictaminadas por el honorable tribunal, para nosotros era eso o no pagar los sueldos, o dejar de atender los temas más sensibles de nuestra sociedad. Acepto el veredicto, como entiendo, para bien de la clase política de todo nuestro país, que cada uno se debe hacer cargo de los errores cometidos en el pasado, en el presente o en el futuro”, completó.
En el año 2003, Del Negro resignó la intendencia al ser derrotado en las elecciones por el actual intendente, Mario Secco, que lideraba el sindicato municipal.