4 de octubre de 2022
De los 19 tripulantes que llegaron a Buenos Aires a bordo del avión de Emtrasur, solo cinco fueron citados a indagatoria bajo la acusación de haber financiado posibles actos terroristas. Se trata del piloto Gholamreza Ghasemi, dos iraníes y dos venezolanos que tienen cargos jerárquicos en la aerolínea venezolana de carga. En tanto, en los próximos días, el juez federal Federico Villena tiene que resolver su situación procesal: Si los procesa, los sobresee o les dicta una falta de mérito.

Las indagatorias comenzaron el lunes pasado con la declaración de Víctor Manuel Pérez y Mario Arraga Urdaneta. Se trata de los dos venezolanos que están sospechados de una serie de irregularidades financieras vinculadas a la carga del avión. En su descargo. Arraga Urdaneta insistió con que los iraníes cumplían el rol de instructores. “Hemos tenido que viajar con una tripulación compuesta por 19 personas, justamente porque, tal como hemos referido en diversas oportunidades, Venezuela no cuenta actualmente con pilotos capacitados para poder manejar una aeronave de tal magnitud, motivo por el cual nuestros pilotos se encontraban siendo capacitados por los ciudadanos iraníes, dentro del marco de la asistencia técnica contemplada en el contrato, aunado también a que ellos tienen gran prestigio y antigüedad en el manejo de esta aeronave. Por estas razones, la tripulación contaba con 19 personas de nacionalidad iraní y nacionalidad venezolana”, dijo.
LEE MÁS: Avión venezolano: tres iraníes se negaron a responderle preguntas al juez Villena
En tanto, el jueves pasado fue el turno de los iraníes, pero los tres se negaron a contestar preguntas y solo declararon por escrito. Por su parte, los chats encontrados en el celular de Ghasemi no modificarían su situación en la causa. Primeramente, el piloto aparece como el receptor de una amenaza, pero no contesta esos mensajes.
A los cinco tripulantes citados se los acusa de usar a la empresa Emtrasur para desviar fondos que habrían sido utilizados para financiar actividades terroristas. En la imputación, se mencionan vuelos de Teherán a Siria a través de la aerolínea Fars Air Qeshm, vinculada a Hezbollah. Esos viajes figuran en el informe que el FBI aportó a la causa: “Fars Air Qeshm opera vuelos entre Irán y Siria de forma regular. Como parte de los esfuerzos realizados por Irán y la Fuerza Quds para equipar a Hezbollah con armas, componentes militares avanzados y las armas están siendo contrabandeadas desde Irán a Hezbollah en el Líbano utilizando vuelos civiles de Teherán a Damasco. Se sabe que un avión que pertenece a Fars Air Qeshm ha transferido equipos de Irán a Hezbollah en Líbano utilizando la ruta entre Teherán y Beirut”.
LEE MÁS: La Justicia sobreseyó a 14 tripulantes del avión venezolano-iraní
Los otros 14 tripulantes ya salieron del país luego de quedar sobreseídos. Asimismo, la fiscal Cecilia Incardona acaba de apelar esa decisión para que sea revisada por la Sala III de la Cámara Federal de La Plata, integrada por los jueces Carlos Alberto Vallefín y Roberto Lemos Arias.
Mientras tanto, el avión de Emtrasur continúa retenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza. Un mes atrás, Villena hizo lugar al pedido de la Justicia de Estados Unidos para incautar la aeronave por la transferencia no autorizada entre Mahan Air, una aerolínea vinculada a la Guardia Revolucionaria y a las Fuerzas Quds, y Emtrasur.