11 de octubre de 2022
La decisión del presidente Alberto Fernández de nombrar al frente del Ministerio de Trabajo a Raquel Cecilia Kismer, conocida como Kelly Olmos, provocó malestar en la Confederación General del Trabajo (CGT).

A pesar de la crisis económica y la escalada inflación, el Gobierno logró impedir la convocatoria a un paro nacional gracias a la relación que tiene Alberto Fernández con algunos de los integrantes de la cúpula de la CGT. Por tal motivo, los reclamos gremiales que se salen de caja suelen estar encabezados por sindicatos liderados por la izquierda. Sin embargo, esa relación entre el Gobierno y la central obrera se viene debilitando y la designación de Kelly Olmos podría generar un quiebre. Sucede que en la CGT se quejan de no haber sido consultados sobre los nombres que había en danza. Hasta especulaban con negociar el reemplazante de Moroni.
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El presidente tomó la decisión junto a su círculo de confianza y no lo consultó ni con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ni con el ministro de Economía, Sergio Massa. Cuestionado por la promesa incumplida de tender a la paridad, terminó definiendo que tres mujeres se harán cargo de los ministerios vacantes. Desde el entorno del mandatario querían a un funcionario con experiencia en el tema, por eso también se llegó a barajar el regreso de Carlos Tomada.
La relación entre la CGT y Alberto Fernández viene tensa desde hace meses. Cabe recordar que, en medio de la escalada del conflicto del neumático, compartieron una cena en la Quinta de Olivos a la que no concurrió Pablo Moyano. El reclamo de los dirigentes gremiales estuvo centrado en la reapertura de paritarias y que las negociaciones sean libres.
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Si bien la ausencia del hijo mayor de Hugo Moyano y su amenaza de dejar la CGT generaron preocupación en el Gobierno, luego, su ratificación de formar parte del espacio y un encuentro mano a mano en Olivos distendió las tensiones. Pero ahora, la llegada de Olmos a la cartera laboral suma un nuevo capítulo en la inestable relación del Gobierno con la central obrera. De todas formas, en el oficialismo confían en que cuando se ponga todo en marcha, las tensiones volverán a ceder.
Kelly Olmos fue una de las tres ministras nombradas por Alberto Fernández para reemplazar a los funcionarios salientes en medio de una nueva crisis de la coalición del gobierno. En tanto, Victoria Tolosa Paz quedará a cargo de Desarrollo Social, que dejó vacante Juan Zabaleta, y la puntana Ayelén Mazzina estará en el Ministerio de las Mujeres en lugar de Elizabeth Gómez Alcorta.