11 de octubre de 2022
Por los aumentos constantes del sector indumentaria, a veces desmedido, cayó fuertemente las ventas y ya llevan una caída del 18% interanual, mientras que en septiembre cayó un 3.5%. Esperan que para fin de año repunte por las fiestas.

Producto de las secuelas de la pandemia del coronavirus y la guerra entre Rusia y Ucrania, la economía no solo cayó en Argentina sino que también a nivel mundial. Debido a la aceleración de la inflación, los bancos se ven obligados a subir las tasas de intereses de los plazos fijos lo que hace frenar el crecimiento de los países.
Igualmente, Argentina, tras la deuda tomada con el Fondo Monetario Internacional en el mandato de Mauricio Macri y la inacción de Martín Guzmán en este gobierno en la cartera de Economía, es uno de los países más afectados por la inflación y hace que el bolsillo de los argentinos sea más golpeado mes a mes.
Uno de los sectores más golpeados es el de la indumentaria que deciden poner los precios muy por encima de la inflación y los consumidores optan por no comprar. Por eso, las ventas se deplomaron un 17% interanual y un 3.5% en septiembre por lo que muestra un marcado descenso.
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En un informe, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresó: “Fue el rubro de mayor retracción en el índice, y es el quinto mes consecutivo en que sus indicadores caen. Además, en septiembre se registra el declive más importante del año. Las tiendas se están manejando con subas de precios interanuales por encima del 100% lo que describe por qué la demanda se retrae tanto”.
Y agregaron: “Algunos comerciantes mostraron preocupación creciente por una tríada de elementos que se retroalimentan y que explican esta evolución: el aumento de la informalidad, la evolución de la venta online y la suba de precios. Aun así, las expectativas para octubre, noviembre y diciembre son alentadoras, por el Día de la Madre, el Mundial y las fiestas”.