27 de octubre de 2022
Columna de Opinión - Por Ariel Andrés Samana - Abogado.
La realidad económica del país, que es un continuo de décadas perdidas en cuanto a crecimiento económico, y a calidad de vida, nos lleva a pensar que la VEJEZ próxima de mediano y largo tiempo, pensada para jóvenes de hoy, e incluso descendencia de ellos, será tal vez más paupérrima que la actual.
Desde hace más de 30 años, se ha intentado (leyes mediantes: de movilidad, actualización, y decretos también), dar una solución a un tema que a nadie le interesa porque nadie se representa realmente en la situación de una VEJEZ DESVALIDA, esa vejez es descartable para el sistema, NO ASI LA VEJEZ SALUDABLE donde esta a su vez debe tener cubierta las protecciones económicas y de salud.

En el problema actual, los jóvenes deben tener presente algunas variables actuales, los aportes necesarios para jubilarse son 30 años de aportes de mínima, y si sos autónomo o monotributista, no importa tu categoría: tendrás igual una jubilación mínima (es el precio por emprender o tener una profesión liberal autónoma). Esto entre otras cuestiones a tener presente, como son LA REALIDAD LABORAL EN UN MUNDO HIPERCONECTADO: esto es aportes en diferentes estados o países, cajas estatales o privadas, aportes en empresas de seguro de retiro, aportes en sistemas previsionales de empresas en el exterior, entre otras alternativas. El acceso a sistemas nuevos de cobertura de salud privada, a una vida sin bienes registrables propios; todo ello nos invita a reflexionar una nueva previsión social.
Hoy la CANASTA BASICA PREVISIONAL DE UN JUBILADO es de aproximadamente $150000 (lo que debería ganar de mínima), según mediciones de la DEFENSORIA DE LA TERCERA EDAD, que hace años dirige EUGENIO SEMINO, pero que también rubrican otras encuestas. Muy lejos de la jubilación mínima de hoy que es $43000; si $43000 , lo demás es un bono que da el PODER EJECUTIVO, A DEDO, reconociendo que hace más de 30 años, las leyes que mencionamos más arriba; que termina en noviembre, y que el PREVISIONAL corre de atrás siempre, rogando no enfermarse, o aun enfermo que la OBRA SOCIAL O PREPAGA le de cobertura de salud, esa misma que le vende un futuro sonriente y sano, una vejez activa, y cuanto otro mantra que se repite como dogma pero que la realidad encuentra al pasivo ajustándose más de lo que debería, renunciando a deseos.
Es realmente necesario, y hace tiempo, asumir el compromiso de que la VEJEZ ES UN TEMA QUE NOS CONVOCA, Y NOS INTERPELA A TODOS, desde jóvenes, a los políticos y sindicalistas que en partes iguales pueden prescindir de la tercera edad, que NO ESTÁ OBLIGADA A VOTAR y poco lo hace, y que tampoco APORTA AL SINDICATO DE TURNO Y QUE A SU OBRA SOCIAL le genera los mayores gastos, por ello poco importa; y si importa tal vez sea hora de escuchar y actuar en consecuencia.
Para diciembre, de acuerdo a los parámetros inflacionarios que no están dentro de la ley de movilidad actual para actualizar las jubilaciones desde $43000, se debería esperar un aumento por sobre el 20% atento a la perdida mayor que tuvo este sector importante de la población Argentina; y que el PE debería aplicar el aumento a partir de $50000 atento a que los bonos de $7000 que dio el EJECUTIVO lo hizo reconociendo la perdida de las jubilaciones, y por lo tanto $50000 es un monto que ya se consolida como un mínimo legal reconocido por el estado, porque el bono no constituye una excepcionalidad de un único mes, sino de 3 meses consecutivos, lo cual conlleva una habitualidad. Será el Poder Ejecutivo, el que tenga la potestad de definir qué LUGAR TENDRÁN O NO LA CLASE PASIVA ARGENTINA.
