1 de noviembre de 2022
Jaime Durán Barba se refirió a la disputa entre Patricia Bullrich y Felipe Miguel y sostuvo: “Tal vez sí candidatea para la UOCRA podría estar bien, pero en el PRO no está bien visto esto".

En una entrevista con María Laura Santillán en La mañana de CNN por CNN Radio, Jaime Durán Barba aseguró: "No me parece que es lo propio de la democracia pelearse de esa manera y querer romperle la cara al otro. Tal vez se exaltó Patricia porque es una mujer muy valiosa que hizo una gran carrera como ministra de Seguridad y está compitiendo por su candidatura, pero estos exabruptos no ayudan y no creo que la ayuden a conseguir votos en el sector del PRO".
Además, el consulto político ironizó: "Tal vez sí candidatea para la UOCRA podría estar bien, pero en el PRO no está bien visto esto".
En la misma sintonía, el asesor agregó: "A Patricia la conozco mucho, la he tratado mucho. Es una mujer preparada e inteligente, pero bueno, a veces a alguien se le va la tecla”.
Por otro lado, Jaime Durán Barba declaró: "El problema con esto y con las posturas radicales de algunos miembros de la oposición es que todo eso está abonando el camino para (Javier) Milei. La gente va a pensar que si los de la oposición son también tan locos como los del Gobierno, hay que buscar una tercera salida y eso es muy malo para el país. Pienso que hay que llegar a una sensatez entre los dirigentes de la oposición para ofrecer una salida del país que tenga optimismo, que tenga futuro, que no sea "ellos se matan todo el tiempo y nosotros también"".

Asimismo, el consultor habló sobre los votantes del Frente de Todos, analizó: "El electorado de Cristina (Kirchner) está acostumbrado a que Alberto (Fernández) la insulte con barbaridad y que después sea candidato a presidente, que todos ellos se vivan insultando, atacando y que después se hacen amigos, porque es su estilo. Así son".
Por último, se manifestó sobre los votantes de Juntos por el Cambio: "Son más coherentes, quieren que sus líderes no sean locos. Discrepar está muy bien, pero agredirse salvajemente no está bien".