14 de noviembre de 2022
A través de las redes sociales, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, compartió en una publicación realizada en su cuenta de Twitter, la recusación a la jueza federal María Eugenia Capuchetti, respecto a la causa que investiga el intento de asesinato en su contra.

“Así, es imposible seguir. Estamos ante una de las causas más relevantes de nuestra historia democrática, y necesitamos que la investigación esté liderada por alguien voluntarioso/a y que las decisiones las tome un/a juez/a imparcial, comprometido/a con la verdad y la justicia, y no con no molestar a quienes no hay que molestar”. Con ese párrafo, Cristina Kirchner formalizó la presentación de recusación de la magistrada porteña. De esta manera, la ex mandataria intenta que se profundice la pata política detrás del intento de magnicidio.

Asimismo, según la querella, Capuchetti “no es ni objetiva ni subjetivamente imparcial; no es objetivamente imparcial debido a sus indebidas relaciones con la AFI macrista y a las presuntas medidas hechas para medios periodísticos y no para la causa, que surgen de la lectura de ciertos medios de comunicación masiva”.
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El escrito que lleva las firmas de los abogados representantes de la vicepresidenta, José Manuel Ubeira y Marcos Aldazábal, indica que “la prueba más relevante que pasó por las manos de Capuchetti terminó destruida, tardó semanas en hacer los allanamientos más básicos, y toda línea fuera de Sabag, Uliarte y Carrizo se la tuvo que marcar esta querella. Nunca reclamó los refuerzos de personal que la Corte no le dio, con el argumento de que su juzgado podía afrontar la investigación”.
“Pero todas las pruebas relevantes las señalamos dos abogados, por nuestra cuenta, y no el dream team judicial, que ni siquiera pudo (o no quiso) ver a Milman en un video de pocas horas. En las testimoniales, la jueza investigadora no realiza preguntas y los testigos los llama solo a pedido de parte”, añaden.

La vicepresidenta considera que hubo un “sinfín de actitudes de la magistrada que no nos dejan otra alternativa que recusarla. Su apartamiento no solo tiene que ver con los derechos de esta querella, sino que es imperante para que la sociedad argentina conozca la verdad acerca de lo sucedido. Ya nos hemos cansado de vivir en la incertidumbre debido a la impericia o, directamente, el accionar delictivo de la justicia”.

El documento, que cuenta con 37 páginas, indica que “si esta instrucción la completa María Eugenia Capuchetti, todos seremos noveles Sócrates que solo sabremos que no sabemos nada. Pero no por un ejercicio de mayéutica, sino porque la instrucción habrá estado a cargo de alguien que ni sabe ni quiere investigar”.
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Por otra parte, la querella avanzó en sus cuestionamientos respecto al rumbo de la pista que apuntaba a Hernán Carroll de la Nueva Centro Derecha, y luego sobre la pista “Casablanca” con el diputado del PRO Gerardo Milman como sospechoso. Al respecto, manifestaron que “recién cuando la PSA identificó a las dos asesoras de Milman, y otra vez ante una filtración en la causa, Capuchetti no tuvo otra alternativa que actuar. Fue entonces cuando llamó a declarar a Carolina Gómez Mónaco y a Ivana Bohdziewicz, a quienes debería haber convocado un mes antes y a quienes debería haberles secuestrado los celulares ni bien conoció su identidad. A la jueza no le importó que le mientan en la cara”.
La querella insiste en que “había una multiplicidad de elementos que apuntaban a Milman, y no solo el testimonio de (José) Abello (el asesor legislativo que dijo haber oido a Milman en el bar diciendo "cuando esté muerta voy a estar en viaje a la costa", 48 horas antes del atentado). Es relevante notar que lo que esta parte pidió fue, simplemente, el secuestro de los celulares de sus asesoras; no una detención, ni una indagatoria. Solo pedimos que se investigue. Pero no. Parece que en los procesos penales la certeza ya no es necesaria para la condena, sino para llevar a cabo la más mínima medida de prueba”.
En tanto, acusan a la jueza de “mentir” al decir que no se había fundado el pedido de esa parte, Y cuestionan que por una presentación de Milman se abriera una causa para investigar por falso testimonio a Abello.