25 de noviembre de 2022

. Exclusivo: intiman a ANSES a pagar AUH a una chica de 17 y sacársela a la madre que la echó y le negaba la comida


Se trata de una joven de 17 años, T.G.M.A., huérfana de padre, que exhibe un historial de violencia intrafamiliar y de conflictos con su madre, con quien compartía hasta agosto pasado una vivienda en la villa 31 bis del barrio de Retiro.





De acuerdo con lo que indica el fallo del juez Lara Correa, la adolescente fue expulsada del hogar por su madre, D.G.P., quien se negaba a brindarle cualquier tipo de asistencia, incluso alimentaria, motivo por el cual debió abandonar sus estudios y se vio obligada a vivir esporádicamente en la casa de sus amigos, algún vecino o de su pareja. Por su parte, la mujer aseguraba que no cobraba ningún beneficio de la ANSES por la menor, pero la joven consultó con las asistentes sociales que actúan en el barrio y descubrió que no era verdad.





Mediante las asistentes, volvió a la escuela para terminar sus estudios y se contactó con la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), una ONG que patrocinó el amparo de T.G.M.A. para cobrar ella misma la AUH que percibe su madre mientras la expulsa de su casa y le niega toda asistencia.









LOS TESTIGOS





El amparo fue analizado y concedido por el juez en lo Contencioso Administrativo Federal Walter Lara Correa, quien escuchó a la joven y convocó a testigos antes de resolver.





Ayelén Zamudio, vecina de T.G.M.A. confirmó que la relación de la chica con su madre era mala desde hacía tres años, “cuando D. la echó por primera vez". La joven “necesitaba plata para cubrir sus gastos… cuando le pidió asistencia a D… ella la ignoraba y solía decir todo el tiempo ‘yo no tengo por qué darte algo"… D. siempre negó cobrar ninguna asignación por ella”, dijo la testigo.





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Zamudio también consignó que T.G.M.A. se había quedado unos días en su casa después de que la madre la echara y que no tenía un lugar fijo para vivir: “Tampoco cuenta con la ayuda de sus hermanos mayores, ya que cada uno tiene su vida y no colaboraron con ningún apoyo económico ni de ningún tipo para ella, aun siendo que (T.G.M.A.) no recibe alimentación ni ninguna ayuda de su madre".





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Agustina Young es voluntaria de CUNINA, una asociación civil que brinda acompañamiento y asesoramiento a los jóvenes de la Villa 31. Young recordó cómo conoció a T.G.M.A.: “contó que tiene una mala relación con su madre… desde los 13 años. Entre los hechos más preocupantes que relató, destacó que cuando tenía 15 años la había echado de la casa y se vio forzada a irse, aunque con posterioridad había vuelto al domicilio familiar”.













¿QUE DICE LA MENOR?





En el expediente, la joven explicó que tuvo que dejar la habitación donde vivía porque su madre la echó. Agregó que no tiene vínculos con otros familiares que pudieran recibirla ya que su padre murió en 200u y sus hermanos no disponen de facilidades para alojarla. Precisamente remarcó que es D.G.P., quien cobra la AUH, pero no la usa para brindarle a ella vivienda, alimentos y educación.





Actualmente vive “en una pieza" con su pareja, retomó sus estudios secundarios y aspira a estudiar psicología en el futuro.





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En la audiencia ante el juez, insistió en que “necesita el beneficio para hacer frente a su alimentación, a los gastos de educación y para su manutención general, razón por la cual insiste en que se le permita percibir la asignación que le corresponde”.





LA ANSES SE OPONE





La joven se presentó ante la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia y en septiembre pasado ante la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) para solicitar el cambio de titularidad de la AUH.





La ANSES respondió que podía recibir la asignación directamente, pero para eso necesitaba la autorización de su madre, cosa imposible con el vínculo violento entre ambas. Asimismo, entendió que no estaba probado que realmente la madre incumpliera con sus obligaciones como lo sostenía la joven.





ANSES estimó que pagarle a la madre era cumplir con la ley y, además,  que “no se encuentra acreditado que (T.G.M.A.) se encuentre imposibilitada de realizar una actividad remunerada para generar sus propios recursos", dado que “la próxima finalización de sus estudios secundarios demuestra que se halla en óptimas condiciones para ejercer alguna actividad rentada, no sólo para procurarse su sustento sino también para lograr como tantos otros miles de estudiantes argentinos que trabajan, obtener un título terciario o universitario “.













EL FALLO





El juez recordó que la doctrina indica que los niños van ejerciendo per se sus derechos humanos de manera progresiva, según van creciendo y madurando. “No es lo mismo una niña de 3 años que una adolescente de 16”, citó en su fallo.





Después de desgranar numerosa jurisprudencia con respecto a los derechos de los niños y adolescentes en nuestro país y el mundo, de citar el derecho a enseñar y a aprender de nuestra Constitución, Lara Correa se centró en la AUH.





Las normas la describen como una “prestación monetaria no contributiva de carácter mensual que se abonará a uno solo de los padres, tutores, o curadores, o parientes por consanguineidad hasta el tercer grado, por cada niño, niña y/o adolescente menor de 18 años", cuyo propósito es favorecer la escolarización, el control de la salud, la vacunación y paliar la vulnerabilidad de esos menores.





El juez vuelve sobre el concepto de la capacidad progresiva de los niños y adolescentes para ejercer sus derechos, cuando destaca que las asignaciones pueden pagarse a los hijos de 16 años si los padres están de acuerdo. En este caso, la vulnerabilidad y extrema falta de recursos de T.G.M.A. es “el incumplimiento de la finalidad de la AUH y la afectación de los derechos de estudiar, alimentar y tener un nivel de vida adecuado".





Comprobada la inexistencia del vínculo entre la menor y su madre, quien cobra el beneficio, la respuesta de la ANSES “resulta arbitraria al no considerar ni evaluar su situación personal".





Los padres no son, literalmente,  dueños de sus hijos y hay límites de discrecionalidad respecto de las decisiones que pueden tomar en perjuicio de sus hijos", citó el juez, a la vez que recordó que D.G.P.  mintió al decirle a su hija que no cobraba ningún beneficio en su nombre. Por lo tanto, Lara Correa intimó a la ANSES para que en 3 días dispusiera el cambio de titularidad de la AUH que está a nombre de la madre, para que la cobre su hija T.G.M.A.


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