25 de noviembre de 2022

El primer panorama posible es si Cristina Kirchner imagina que aún es posible un triunfo del oficialismo a nivel nacional. De así ser, en Buenos Aires, el Gobierno pondrá “toda la carne en el asador” para intentar consolidar un triunfo ya que la provincia es el 38% de los votos del país.
Si en cambio el panorama no es el mejor, el kirchnerismo irá al “operativo refugiarse en la provincia de Buenos Aires” e intentar luchar desde allí contra el Gobierno nacional de Juntos por el Cambio.
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Axel Kicillof hoy es el candidato principal a su propia reelección ya que logra evitar que lo asocien con la mala gestión económica del Gobierno de Alberto Fernández. Si por algún motivo Kicillof no fuese el candidato (podría también ser candidato a legislador), se abren varios nombres para su reemplazo.
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Uno de ellos es Eduardo “Wado” De Pedro, quien es bonaerense y uno de los hombres de confianza de Cristina. El otro posible candidado es el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.

Por último, se encuentra el intendente de Pilar, Federico Achaval, quien pese a no venir de La Cámpora, es valorado por la exmandataria.
Ante este panorama, Cristina Kirchner sería quien tome las decisiones ya que la Vicepresidenta tiene el doble de intención de voto en comparación con Alberto Fernández, según encuestas que le llegan al gobierno.
Sin embargo, lo principal radica si Cristina Kirchner será candidata a Presidenta de la Nación. Varios conocedores del tema opinan que la expresidente no entrará en la carrera presidencial para perder, y, si lo hace, es porque tiene chances de ganar. Estas decisiones se tomarán cuando haya buenas noticias del lado de la economía por lo que, con una inflación del 100% anual, parece lejos de darse.