28 de noviembre de 2022
Son cientos los reclamos que se registran por negativas de las entidades sindicales a cubrir tratamientos complejos o costosos que están fuera de los contemplado en el Plan Médico Obligatorio (PMO), aún cuando existe un Fondo Solidario de Redistribución (FSR) para reintegrar a las obras sociales ese tipo de gastos extraordinarios en patologías de baja incidencia.

Se trata de un Fondo conformado por un porcentaje del aporte que los trabajadores en relación de dependencia hacen a las obras sociales (3% del sueldo), y el que efectúan sus empleadores (5% del salario). Estos aportes en lugar de ir directamente a las obras sociales pasan por el Estado, que los distribuye con un criterio “solidario” a través de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) para garantizar la cobertura del PMO a todos los afiliados del sistema.
A través de la Superintendencia, el Gobierno de Alberto Fernández le giró a las obras sociales de ese Fondo $347.206 millones desde el inicio de su gestión, y hasta septiembre pasado. Fueron USD 3654 al promedio anual del dólar oficial en concepto de reintegros, compensaciones y subsidios. Se trata de fondos cuya ejecución cuenta con pocos controles desde el Estado, y que son eje de una disputa política entre el Ejecutivo y los gremios. Desde los sindicatos reclaman por el retraso en la transferencia de esta suma de dinero y aseguran que el sistema “está colapsado”.
La SSS transfiere a las obras sociales, además de reintegros por prestaciones complejas y medicamentos costosos, casi una decena de subsidios por sumas millonarias para garantizar una equidad en las prestaciones médicas a todos sus beneficiarios. El dinero sale también del Fondo Solidario de Redistribución y esta asignación automática se hace según una fórmula que contempla la cantidad de afiliados, aún a aquellas entidades que no tienen capacidad financiera de supervivencia.
En tanto, OSECAC, la obra social sindical más grande del país es la que recibió mayor cantidad de trasferencias del Fondo Solidario de Redistribución. Fueron $49.400 millones desde que Alberto Fernández desembarcó en la Casa Rosada. Pero, si se estudian los pagos por afiliado, son $14.051 por cada uno, lo que significa que OSECAC desciende casi a mitad de la tabla de las 309 obras sociales estudiadas.
Cabe hacer mención que el ranking de las obras sociales que más fondos recibieron de la SSS está encabezado por varias que pertenecen a gremios manejados por los “Gordos”, los históricos dirigentes sindicales vinculados al peronismo que, a su vez, tienen un mayor número de afiliados. Además del gremio que maneja Cavalieri hace 36 años, la obra social de la Unión de Obreros de la Construcción (UOCRA), a cargo de Gerardo Martínez, y la de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), en manos de Andrés Rodríguez, están entre los más beneficiados por las transferencias del Estado.
Por su parte, la Obra Social del Personal de la Construcción (OSPECON) recibió más de $14.600 millones en concepto de subsidios y reintegros, desde enero de 2020 hasta septiembre inclusive. Tiene 550.000 afiliados. La Obra Social del Personal Civil de la Nación recibió una cifra casi similar, $13.800 millones en el mismo período. En total, en el top diez de las que más transferencias recibieron figuran también la Obra Social del Personal Rural y Estibadores de la República Argentina, que tiene más de 800.000 afiliados, según datos oficiales. Le sigue la Obra Social de Ejecutivos y del Personal de Dirección de Empresas (840.000 afiliados), la Obra Social de Petroleros (460.000), la Obra Social de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (320.000), la Obra Social de la Unión Obrera Metalúrgica (255.000), la Obra Social del Personal del Organismos de Control Externo (220.000), y la Obra Social del Personal de la Sanidad Argentina (255.000 afiliados). Cada una de ellas recibió fondos que van desde los $6.500 millones a los $14.200 millones.
La Obra Social de Choferes de Camiones (Oschoca) también estuvo entre las obras sociales que más transferencias recibió desde que asumió Fernández. Recibió transferencias por reintegros y subsidios por casi $6.000 millones desde el 2020 hasta septiembre pasado. Pablo Moyano, el secretario general adjunto de Camioneros, es el dirigente más identificado con la vicepresidenta Cristina Kirchner en la CGT.
La Asociación del Personal Superior de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, con apenas un afiliado, recibió $41.000 en lo que va del 2022, según los datos publicados por la SSS en su web. Otro ejemplo: la Obra Social para el Personal de Dirección de la Industria Maderera, con poco más de 100 afiliados, embolsó casi $8 millones este año, lo que la ubica como una de las más beneficiadas.
De las primeras 20 obras sociales con mayor cantidad de transferencias recibidas por afiliado mediante el Fondo Solidario de Redistribución, apenas una, la Obra Social de los Trabajadores de las Empresas de Electricidad, supera los 10.000, lejos de las más numerosas del país. Del top diez de las entidades sindicales con más fondos recibidos por cápita en concepto de reintegros, subsidios y compensaciones, la que más recibió fue la Obra Social del Personal del Automóvil Club Argentino. Con 9.900 beneficiarios, las transferencias por afiliado fueron de $141.700, en estos dos años y nueve meses.
Las restantes nueve obras sociales tienen menos de 5.000 afiliados y recibieron entre $39.000 por afiliado y $70.000 en lo que va de la actual gestión, hasta septiembre último.
Las obras sociales reciben casi una docena de distintos tipos de reintegros y subsidios. De acuerdo con los datos de afiliados que tiene la SSS, en base a lo informado por las propias entidades sindicales, de las 309 registradas, 133 obras sociales tienen menos de 10.000 afiliados.