6 de diciembre de 2022
La Universidad Católica Argentina difundió el informe "Deudas sociales en la Argentina urbana 2010-2022" en el cual refleja que 18 millones de personas son pobres y 3,3 millones indigentes. Sin la asistencia social del Estado, la indigencia sería del 19,6% y la pobreza del 50 por ciento, debido a que los programas sociales ayudan a que ese gran porcentaje de argentinos no caiga bajo la línea de pobreza.
Los datos son alarmantes, pues confirma algo que la dirigencia política conocía, y es el hecho de que la problematica es estructural y no simplemente coyuntural. En el último año, la pobreza aumentó del 42,4 al 43,1 por ciento, pero la indigencia bajó levemente, del 9 al 8,1 por ciento por el aumento del gasto social.
Asimismo, el Informe expresa la preocupación por el pasado y el presente del país: “La sociedad argentina acumula varias décadas de políticas fallidas en materia de crecimiento sostenido y distribución del ingreso, las cuales han ocasionado un deterioro significativo en materia de capacidades de desarrollo humano e integración social”.

En el cuadro puede observarse que en el marco de la pandemia y el confinamiento del 2020, la pobreza había escalado al 44,7% y la indigencia al 9,8%, sin embargo, más allá de la recuperación del 2021, en el presente año la crisis se acentuó. En este sentido, el director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, alertó que estamos ante "la tercera generación de pobres".

En la combinación de variables se puede advertir que tanto la pobreza como la indigencia golpea a personas vinculadas a segmentos bajos marginales e integrados y en el conurbano bonaerense. En términos etarios, niñas, niños y adolescentes de 0-17 años son las personas más afectadas.
Según estos datos el 61,6% de niñas y niños es pobre en el país. La cifra está por encima del 60% desde la pandemia. En cuanto a la región, el 50,5% vive en el conurbano bonaerense. En lo que respecta a los jóvenes entre 18 y 29 años, el 43,8% estan afectados por la problemática social.
“La pobreza monetaria viene aumentando en la Argentina en términos tanto relativos como absolutos”, destaca el informe. En un pequeño raconto: en 1974 la pobreza marcaba 6% (1,5 millón de personas), en los ’80 el piso fue del 20% (6 millones de personas), durante la convertibilidad entre 25% y 30% (no menos de 10 millones de personas). Actualmente, más del 40% de la población urbana es pobre.