12 de diciembre de 2022
Todos en el peronismo están en estado de “expectación”, como dicen en España. Están viendo qué va a pasar, desconcertados por el anuncio de Cristina Kirchner de que no será candidata en las listas del año próximo.
Están los que confían en la palabra de la Vice y piensan que finalmente cumplirá con su anuncio y quienes sospechan que detrás de lo dicho por CFK hay un operativo clamor para que le pidan que sea candidata. El tiempo lo dirá, y la primera pista estará el próximo lunes, cuando Cristina hable ante el Grupo de Puebla.

Los gobernadores se reunieron hoy, y si bien siguen diciendo que Cristina es la jefa, ya comenzaron los movimientos subterráneos de algunos que quieren candidatearse. A la reunión se sumaron luego importantes dirigentes sindicales. Todos tienen en claro que si Cristina vuelve sobre sus pasos y quiere ser candidata, nadie podrá impedírselo.
Pero si finalmente CFK mantiene sus dichos y no se presenta, ya quieren tener los deberes hechos. De los gobernadores peronistas, varios le tienen ganas a la Rosada. Empezando por el jefe de Gabinete Juan Manzur, siguiendo por el chaqueño Jorge Capitanich y el sanjuanino Sergio Uñac. También están en la nómina el cordobés Juan Schiaretti, hombre que nunca fue cercano a los Kirchner y estaría pensando una fórmula que agrupe a varias expresiones peronistas de centro.
Otro que aparece en el horizonte es el ministro Eduardo Wado De Pedro, camporista y de estrecha relación con Cristina y también surge la incógnita de qué rol cumplirá Axel Kicillof, quien irá a donde Cristina le pida: a su reelección en la provincia de Buenos Aires o a una posible candidatura nacional.
En estas charlas de los gobernadores de hoy, donde también se sumaron como contamos los sindicalistas más renombrados de la CGT, también se comienza analizar cuál será el matiz que tendrá el futuro del peronismo en una etapa post-Cristina, o sin Cristina como figura fundamental.

Todos tienen en claro que será la que moverá los hilos una vez más en el armado de listas, aunque saben que sin ella en las nóminas se abre un poco más el espectro. Los gobernadores ya comenzaron a pujar por una fórmula que sea federal, y que puedan concretar su sueño de colocar a un hombre del interior en la Rosada.
Los intendentes bonaerenses, por otro lado, se ilusionan con que Kicillof no sea finalmente candidato a gobernador, si es que lo llaman a dar una pelea nacional, y que por lo tanto puedan consagrar a un jefe comunal para pelear la gobernación.
Especulaciones peronistas al calor de una decisión de Cristina que nadie se anima a decir si será definitiva o transitoria. Lo que si parece quedar ya claro a esta altura es que el nombre del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, ya queda diluido y sin peso en las charlas informales que mantienen los caciques del Frente de Todos.
La mala imagen del Presidente hace que nadie lo tenga en el radar rumbo a la Casa Rosada.