13 de diciembre de 2022
El Ministro de Economía tiene un doble desafío, por un lado, asegurar la última gran renovación de deuda en pesos del año, y por otro, cubrir el déficit de diciembre que suele ser mayor a otros meses. Y tal como se autoimpuso Massa y se acordó con el FMI, como no se puede emitir, se trata del único canal habilitado para cubrir el gasto público.
El miércoles 14 de diciembre, unos días antes de que termine el Mundial de fútbol en Qatar, el ministro Sergio Massa, volverá a enfrentar a la plaza financiera y deberá renovar $ 405.638 millones, que vencen este mes. Para ello, está recurriendo a llamar a una la lista de los tenedores de deuda y repasa renglón por renglón todos los que acumulan vencimientos por arriba de los 1.000 millones, para pedirles que renueven.
Es por eso que Massa activó intensas negociaciones con distintos actores con espalda financiera para sostener la curva de la deuda y poder cerrar el año, cumpliendo la meta de reservas y déficit que acordó con el Fondo. De hecho fue tema clave del encuentro que tuvo lugar el pasado lunes en un asado reservado de Massa con empresarios.
El anfitrión fue Eduardo Eurnekian y cuando llegó Massa, a eso de las 21.15, el resto de los invitados ya estaban presentes. Jorge Brito por los bancos, Gustavo Weiss de Cámara Argentina de la Construcción, Adelmo Gabbi de la Bolsa de Comercio, Daniel Funes de Rioja de la UIA, Mario Grinman de la Cámara Argentina de Comercio y Marcos Pereda, vicepresidente de la Sociedad Rural.
Massa ya logró el respaldo de los gobernadores del norte y los principales municipios del Conurbano, que además colaborando con la compra de bonos, le ponen una ficha a su candidatura presidencial. Pero la cifra a cubrir sigue quedando muy por arriba de la capacidad financiera de esos actores.