28 de diciembre de 2022
Un grupo de casi 100 personas, liderado por el referente de Patria Grande, Juan Grabois, irrumpió en la propiedad de Joe Lewis, conocida como Lago Escondido. A metros de la mansión que tiene el empresario inglés, se desplegó un campamento.

Los manifestantes expresaron al respecto que “no violamos nada, estaba todo abierto. No queremos confrontar con nadie. Le damos nuestra palabra que vamos a permanecer acá en la playa en la medida de que ustedes tampoco tengan intención de confrontar con nosotros”. Los militantes ingresaron ilegalmente por el camino privado usado por la empresa de Lewis para sus actividades productivas y avanzaron a lo largo de 16 kilómetros al grito de: “Patria sí, colonia no”.
Grabois había anticipado a través de sus redes sociales que “estamos intentando llegar al Lago Escondido, patrimonio de todas y todos los argentinos pero solo accesible para algunos serviles al poder real. Las Malvinas son argentinas, el Lago Escondido también. El Lago Escondido forma parte de un enclave colonial inglés asentado ilegalmente, en una zona de seguridad nacional, no puede haber una empresa transnacional en esta zona, lo dice la ley”.
Tras ingresar a la propiedad y desplegar carpas y sus pertenencias en la orilla del lago, los manifestantes les indicaron a los efectivos policiales que intentaron desalojarlos de ese lugar que “estamos en territorio nacional, un lugar maravilloso al que nunca habíamos podido acceder para verlo”.
Por su parte, empleados del lugar señalaron que “el ingreso fue posible porque solo hay un guardia para ordenar el tránsito de los más de 300 empleados que se desempeñan en el lugar y que desde esa barrera se da inicio a un vertiginoso camino de montaña de 16 kilómetros que sin esta organización doméstica podría ser lugar de accidentes”.
Desde Lago Escondido remarcaron que se puede llegar al lago por un camino alternativo y público. La Justicia determinó en distintas instancias que se permita el tránsito en un sector que atraviesa la estancia de Lewis y se ubica cerca de su mansión. Entre ambas posibilidades hay una importante distancia de kilómetros y dificultades geográficas. Según relataron los trabajadores del lugar, la situación genera angustia y temor por lo que pueda suceder allí. Varios militantes ya pidieron agua caliente y baños químicos, lo que provocó preocupación respecto al tiempo que pueden llegar a permanecer en esas inmediaciones.