30 de diciembre de 2022
La Casa Rosada y el Ministerio de Economía intentan definir el temario mientras que el presidente Alberto Fernández se prepara para oficializar la convocatoria a sesiones extraordinarias en el Congreso. De todas maneras, ni en el Gobierno ni en las bancadas opositoras se tienen certezas sobre que el parlamento logre sesionar finalmente. Asimismo, desde la Secretaría Legal y Técnica que lidera Vilma Ibarra, indicaron que el decreto de convocatoria a extraordinarias saldría recién la semana que viene, es decir en 2023.

La intención del Ejecutivo es que el Congreso vuelva a funcionar a partir de la segunda quincena de enero y durante el mes de febrero. Sin embargo, desde el ámbito parlamentario hay escepticismo sobre las posibilidades de sesionar durante enero, dado que, considerando la paridad de fuerzas, la falta de consenso y en medio de las vacaciones, la ausencia de un diputado puede hacer peligrar el quorum de cualquier sesión.
Cabe recordar que durante el período de extraordinarias es el Poder Ejecutivo el que define los proyectos a tratar. Desde la presidencia de la Cámara de Diputados confirmaban en el temario una serie de iniciativas impulsadas por el Ministerio de Economía, como el nuevo blanqueo de capitales y la ley del fomento al desarrollo agroindustrial. También se mencionó la reforma de la ley de lavado de activos, que apunta a convertir a la Unidad de Información Financiera en un organismo descentralizado de la Administración Pública Nacional, en jurisdicción de la cartera económica.
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Economía aún avanzaba en proyectos para extender el impuesto a los bancos por los intereses a las Leliq, y elevar la alícuota del impuesto al juego online, con la explicación de que sería el mecanismo para obtener los fondos y cumplir con el fallo de la Corte Suprema que le ordenó al Gobierno nacional restituirle a la Ciudad una parte de los fondos de coparticipación que le recortó en el 2020. Juntos por el Cambio no acompañaría el proyecto.
El temario de extraordinarias incluiría además el proyecto de moratoria previsional que permitiría que puedan jubilarse 800.000 personas que no cumplen con los años de aportes. En la última sesión, fallida, del año, el oficialismo no consiguió el acompañamiento de Juntos por el Cambio ni de bloques independientes como el Interbloque Federal, que integran 8 diputados del peronismo y el socialismo.
En tanto, las bancadas opositoras reclaman que el Frente de Todos sume un proyecto para modificar el Presupuesto 2023 que indique cuáles serían los cambios que se harían de partidas para financiar la medida, que tendría un costo fiscal de medio punto del PBI al segundo año de implementación.
En el Senado el oficialismo suele alcanzar el quórum con la ayuda de tres senadores aliados, siempre que todos sus senadores estén presentes. La última sesión fue el 16 de noviembre, y el kirchnerismo abrió una nueva guerra con la oposición por las designaciones en el Consejo de la Magistratura. La ausencia de un legislador que viajó Qatar y problemas de salud de otros le impidieron cualquier otra convocatoria desde entonces. En Diputados, la oposición logró frenar las últimas tres sesiones que intentó llevar adelante el oficialismo, incluida la que terminó en escándalo entre los insultos de los legisladores de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos.
Por su parte, en la Cámara Baja el oficialismo está más complicado para sesionar que en la Cámara Alta. Una bancada clave es el Interbloque Federal que ya adelantó que convalidará ninguna sesión hasta que Juntos por el Cambio y Frente de Todos bajen los niveles de conflictividad, retomen el diálogo y vuelvan a discutirse temarios de consenso.