28 de marzo de 2025

Testimonio Exclusivo

Testimonio Exclusivo. Bahía Blanca bajo el agua: pérdidas, dolor y una lucha por empezar de nuevo

'Perdí todo', la frase que escuchamos repetir tanto lastimosamente de los vecinos de Bahía Blanca, afectados por el terrible temporal que arrasó con viviendas, calles y vidas a principios de este mes de marzo. Pero perder no solo una cuestión de lo tangible, de lo que se toca o se mide: el agua arrasó con más que objetos, se llevó historias, vidas, espacios de encuentro.

El temporal que golpeó a Bahía Blanca dejó a cientos de familias con lo puesto. Entre quienes lo vivieron en carne propia, Franco Saavedra describe a El Bonaerense con crudeza el impacto: 'Fue catastrófico. En mi casa entró 40 cm de agua. Si bien no es tanto comparado con otros, arrastró colchones, electrodomésticos, ropa, libros, frazadas. Mi hermano tenía dinero ahorrado en su mesa de luz y lo perdió porque ese día no estaba en la casa', cuenta.

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La angustia de la incertidumbre al estar lejos y saber que la vida de sus familiares podría estar en peligro no lo dejaba tranquilo: 'Lo viví trágicamente porque yo estaba lejos en ese momento. Veía todo por las noticias, gente esperando ser evacuada en los techos. Estuve tres días sin comunicación con mi familia. No podía viajar porque la ruta estaba cortada y no había transporte'.


Postales que dejó el temporal

El desastre se midió no solo en bienes materiales perdidos, sino en el desamparo de quienes se quedaron sin nada. 'Hay gente que perdió todo, hasta su familia, sus autos. El tipo que es laburante y que de un día para otro ve cómo la lluvia se lleva el esfuerzo de toda su vida', lamenta Franco.

Pero en medio del caos, surgió la solidaridad. 'Al principio mi hermano no quería aceptar ayuda por orgullo, pero la gente venía sin que la pidieras. Te daban lavandina, agua, comida. Después en los centros traían más comida', relata.

La solidaridad y la esperanza de reconstruir la ciudad

Melanie Pretzsch fue una de las tantas personas que decidieron dar una mano. Desde su barrio, Richieri, comenzó a preparar viandas para los damnificados. 'Empezamos con esta iniciativa con el papá de mis nenas. Hacemos 50 viandas por día, entregamos ropa. Estuvimos en el barrio Thompson, una de las zonas más afectadas'.