18 de julio de 2025
La terapia de hipoxia intermitente (HNI o IHT, por sus siglas en inglés) es una técnica que consiste en alternar períodos de respiración con aire de bajo contenido de oxígeno (hipoxia) con períodos de aire normal o enriquecido en oxígeno (normoxia o hiperoxia).
Este procedimiento, realizado en reposo, busca generar adaptaciones fisiológicas beneficiosas en el organismo.
Candelaria Tinelli, según trascendió, comenzó esta terapia en un centro especializado en Madrid, España, y la promocionó en sus redes sociales como una herramienta para manejar el estrés, entre otros beneficios.
La terapia, que suele durar entre 30 y 40 minutos por sesión, se realiza en un entorno relajado, donde el paciente permanece semitumbado en un sillón ergonómico y respira a través de una mascarilla conectada a un dispositivo que regula los niveles de oxígeno.
Beneficios reportados:
* Rendimiento deportivo: Muy utilizada por atletas de élite, mejora el transporte de oxígeno, la eficiencia mitocondrial y la capacidad aeróbica.
* Gestión del estrés y la ansiedad: Promueve relajación y puede inducir vasodilatación, ayudando a reducir el estrés.
* Mejora cognitiva: Estudios sugieren beneficios en el rendimiento cognitivo, especialmente en personas mayores o con condiciones neurológicas.
* Salud metabólica: Ayuda a controlar el peso, reducir el azúcar en sangre y el colesterol, y mejorar la quema de grasas.
* Efectos antiinflamatorios y antioxidantes: Estimula adaptaciones celulares que reducen inflamación y mejoran la eficiencia energética.
* Rehabilitación cardíaca: En pacientes con insuficiencia cardíaca, puede ser una terapia no farmacológica segura, según investigaciones.
* Otros beneficios: Puede mejorar la función mitocondrial, la producción de glóbulos rojos y la capilarización, además de tener aplicaciones en enfermedades como EPOC o recuperación postraumática.
La exposición controlada a bajos niveles de oxígeno simula condiciones de altitud, lo que activa respuestas adaptativas como:
* Aumento de glóbulos rojos para mejorar el transporte de oxígeno.
* Mayor eficiencia mitocondrial y producción de energía.
* Reducción de inflamación y mejora de la vasodilatación.
No es recomendable para personas con problemas cardiológicos o respiratorios descontrolados, infecciones agudas, epilepsia, enfermedades crónicas descompensadas o mujeres embarazadas.
Cande Tinelli destacó esta terapia como una experiencia innovadora, compartiendo en Instagram: “Hoy pruebo el futuro”.
La técnica ha ganado popularidad entre famosos y atletas por su enfoque no invasivo y sus múltiples beneficios para la salud y el bienestar.
Aunque la terapia tiene respaldo científico, como el Premio Nobel de Medicina 2019 que reconoció estudios sobre adaptaciones celulares a la hipoxia, siempre debe realizarse bajo supervisión médica en un entorno controlado para garantizar seguridad y eficacia.