7 de agosto de 2025
El incendio en el sur de Francia, en el macizo de Corbières (Aude), sigue activo y ha arrasado más de 17 mil hectáreas, según las últimas actualizaciones.
Comenzó el martes 5 de agosto en Ribaute, probablemente por causas humanas, y se ha convertido en el mayor incendio en Francia desde 1949.
Ha causado una víctima mortal, tres desaparecidos y al menos 13 heridos, incluyendo 11 bomberos.
Más de 2.100 bomberos, apoyados por aviones y helicópteros, luchan contra las llamas, que se han ralentizado gracias a un cambio en las condiciones meteorológicas, como vientos más húmedos y un ligero descenso de temperaturas.
Sin embargo, el fuego no está controlado, y una nueva ola de calor prevista para el viernes podría complicar los esfuerzos.
Se han evacuado unas 2.000 personas, y 36 viviendas han sido dañadas.
Las autoridades francesas han abierto 17 centros de acogida temporal con capacidad para casi 1.800 personas en las zonas afectadas, mientras se insta a la población a permanecer confinada en sus viviendas, salvo orden de evacuación por parte de los bomberos.
El primer ministro François Bayrou atribuyó el incendio al "cambio climático" y a la "sequía".
La justicia abrió una investigación para determinar las causas del incendio, pero por el momento no privilegian ninguna pista.