23 de octubre de 2025
A pocos días de las elecciones legislativas, el Gobierno nacional decidió aplazar la privatización de las cuatro represas hidroeléctricas del Comahue con las que la administración libertaria planeaba hacerse con la suma de USD 500 millones aproximadamente. Según lo publicado en el boletín oficial, la medida se aplazó hasta el próximo 7 de noviembre.
La razón principal detrás de la postergación del inicio del proceso privatizador radica en la proximidad de las elecciones legislativas donde, el Gobierno nacional se juega una de las cartas más importantes de cara a los próximos dos años de gestión.
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Las represas del Comahue generan alrededor del 15% de la energía eléctrica del país, razón por la cual son de un importante valor estratégico para la Nación. Se trata de las instalaciones de: (Alicurá); operada por la italiana Enel (El Chocón y Arroyito; operada por Central Puerto, de la familia Reca (Piedra del Águila); y Orazul controlada por Aconcagua Argentina, propiedad de Pablo Luliano, exCeo de YPF (Cerros Colorados).
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Este aplazamiento en el proceso abre interrogantes sobre cómo evolucionará el panorama de la privatización de represas hidroeléctricas en el corto plazo, especialmente en un contexto donde la demanda de energía sostenible crece de manera constante. Mientras tanto, las operaciones diarias de estos complejos continuarán bajo control estatal, lo que asegura la continuidad en la provisión de electricidad sin interrupciones.
Los contratos licitatorios de las empresas para operar las centrales mencionadas vencieron en agosto de 2023, y se han mantenido operativas a la fecha gracias a diversas prórrogas que prolongaron el contrato hasta el 31 de diciembre de 2025 o hasta que los mencionados complejos vuelvan a manos privadas.