24 de octubre de 2025

País

País. Mendoza en alerta: la minería avanza sobre un arroyo en plena sequía y pone en riesgo ecosistemas de montaña

UN ARROYO EN RIESGO EN MEDIO DE LA CRISIS HÍDRICA

En medio de una de las peores crisis hídricas de las últimas décadas, el gobierno mendocino analiza el avance del proyecto minero San Jorge, que prevé extraer oro y cobre en Uspallata utilizando agua del arroyo El Tigre, una fuente clave para los humedales de alta montaña. Investigadores advierten que el caudal no alcanzaría para sostener la actividad ni preservar la Ciénaga de Yalguaraz, uno de los ecosistemas más frágiles de la provincia.

El Departamento General de Irrigación (DGI) presentó su Pronóstico de Escurrimientos 2025-2026, anticipando una temporada de extrema escasez. “Este sería el penúltimo año en la escala de sequías, no el más malo, pero sí con muy poca cantidad de agua”, advirtió el superintendente Sergio Marinelli.


SEQUÍA EXTREMA EN LAS PRINCIPALES CUENCAS

La situación es crítica en todas las cuencas mendocinas: el río Tunuyán tendrá un 63% de su caudal habitual, el Diamante un 62%, y el Grande apenas un 58%. Marinelli reconoció que “el cambio climático ya está haciendo de las suyas” y que la tendencia descendente podría extenderse “hasta la década del 50, ni hablar después”.

El geógrafo Marcelo Giraud, profesor de la UNCUYO, explicó que el río Mendoza, con un régimen similar al del arroyo El Tigre, proyecta un derrame de apenas 845 hectómetros cúbicos, equivalente al 61% de un año medio. En ese contexto, alertó que la extracción minera “superaría con creces la capacidad natural del arroyo”.


EL AGUA NO ALCANZA PARA LA MINA

El Informe de Impacto Ambiental (IIA) del proyecto San Jorge indica que la planta minera requerirá 141 litros por segundo (l/s) de agua fresca, a extraer únicamente del arroyo. Giraud advierte que “todo el caudal del arroyo no alcanzaría a cubrir los 141 l/s requeridos por la planta en octubre 2025 y entre mayo y septiembre 2026”, generando un déficit de más de 327.000 metros cúbicos.

Además, debe preservarse un caudal ecológico mínimo de 80 l/s para evitar el secado del arroyo. Si se suman ambos valores, el total llega a 221 l/s, cifra muy superior al caudal disponible. Según Giraud, el déficit acumulado podría alcanzar 1.842.748 m³, equivalente a 737 piscinas olímpicas.




DATOS DESACTUALIZADOS Y ESTUDIOS INCOMPLETOS

El dato de 318 l/s utilizado por la empresa como caudal medio del arroyo se basa en un registro “breve y más húmedo que el promedio histórico”, según Giraud, por lo que sobreestima la disponibilidad real de agua. El especialista subrayó que “los valores actuales reflejan un panorama mucho más seco”, agravado por la falta de actualizaciones hidrológicas.

El método propuesto por la minera, un sistema tipo “tirolesa” para desviar parte del caudal sin construir represas, también fue objetado. La Dirección de Hidráulica advirtió que “no se presentó un estudio hidrológico robusto” ni garantías sobre la recarga del acuífero.


ALERTAS AMBIENTALES Y FALTA DE CONTROLES

El Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA) emitió más de 30 observaciones críticas al proyecto. Señaló errores en los muestreos de fauna, omisión de medidas para proteger flora endémica y una cartografía sin respaldo georreferenciado.

Uno de los puntos más sensibles es la Ciénaga de Yalguaraz, alimentada por el arroyo El Tigre, donde habitan especies bioindicadoras de alta calidad de agua, como los efemerópteros. “No puede considerarse un ambiente secundario”, remarcó el IADIZA.

A pesar de las advertencias, la empresa PSJ Cobre Mendocino asegura que su operación cumplirá con “estándares internacionales” y reutilizará el 80% del agua captada, aunque los estudios definitivos recién se realizarán en la etapa de factibilidad.

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