26 de octubre de 2025
Este domingo 26 de octubre, durante las elecciones legislativas en Argentina, la icónica conductora argentina Mirtha Legrand (cuyo nombre real es María Marta Graciela Landó) ejerció su derecho al voto a los 98 años, a pesar que por ley no es obligatorio para mayores de 70.
Fue un momento emotivo y lleno de aplausos en la Escuela Primaria Común N.º 20 Carlos María Biedma, en el barrio porteño de Palermo.
Llegó alrededor de las 13 horas, vestida con tonos celeste y blanco "con los colores de la patria", como ella misma bromeó. Al bajar del auto, fue recibida por periodistas y vecinos con selfies, abrazos y ovaciones. "¡Estoy contentísima! Siento una felicidad enorme", expresó con su característica energía y simpatía.
Destacó el cambio al sistema de Boleta Única, que le explicaron antes: "Cambió totalmente la manera de votar. Voto con ilusión". Al salir, dejó un mensaje inspirador: "Que siempre haya libertad en la Argentina para votar y que sea un país democrático. ¿Me moviliza todavía? Siempre".
Una anécdota divertida: Recordó su primera vez votando, en 1951 (las primeras elecciones con sufragio femenino): "¡Hace muchísimo!", dijo entre risas, generando carcajadas entre los presentes.
Legrand mantiene así una tradición que comenzó en 1951, cuando ejerció su voto por primera vez en la histórica jornada del sufragio femenino. Aquel momento, registrado por el Archivo General de la Nación, la mostró junto a figuras como Zully Moreno, Lola Membrives, Fanny Navarro y Tita Merello.
A diferencia de elecciones pasadas (como las PASO y generales de 2023, donde votó con entusiasmo a los 96), en mayo de 2025 no asistió a los comicios porteños por un resfrío y el clima lluvioso: "El cuerpito me dijo: "Chiqui, descansá un poco"". Fue la primera vez en décadas que faltó, y generó titulares porque siempre ha sido un "ritual" para ella.
Hoy, recuperada, volvió a ser ejemplo de compromiso cívico.
Mirtha, con más de 80 años de carrera en cine, teatro y TV, sigue activa (incluso bromeó que ayer hizo "un rating buenísimo"). Su presencia en las urnas es un símbolo de la democracia argentina, recordándonos que el voto es un acto de libertad que trasciende la edad.