27 de octubre de 2025

Sucesos

Sucesos. Crimen sin resolver: Cristian Graf, absuelto por falta de pruebas en la investigación por Diego Fernández Lima

Este lunes 27 de octubre, el juez Alejandro Litvack, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°56 de Buenos Aires, dictó el sobreseimiento de Cristian Norberto Graf (57 años) por "inexistencia de delito" en la causa que lo imputaba por encubrimiento del homicidio de Diego Fernández Lima.

Graf, excompañero de colegio de la víctima y propietario de la vivienda donde se hallaron los restos, había sido indagado el 17 de octubre, pero la Justicia determinó que no hay pruebas que haya intentado desviar la investigación ni participado en el encubrimiento.

Cabe recordar que el 26 de julio de 1984, Diego, un adolescente de 16 años que cursaba en la ENET N°36 "Almirante Brown" (Villa Urquiza), salió de su casa en Villa Devoto después de almorzar con su madre, Irma Lima. Pidió dinero para el colectivo alegando que iba a visitar a un amigo, pero fue visto por última vez en la esquina de Monroe y Rómulo Naón, gritando a alguien.

Su familia denunció la desaparición en la Comisaría 39°, pero el caso fue archivado como "fuga de hogar".

Durante 41 años, los padres (el padre falleció en 1986) y hermanos buscaron respuestas, repartiendo volantes y apelando a los medios.

El 20 de mayo pasado, obreros que realizaban una excavación en un chalet lindero (Congreso 3742, Coghlan) encontraron huesos humanos enterrados a 60 cm de profundidad bajo una medianera colapsada.

Inicialmente, se pensó que estaban en terreno ajeno, pero pericias del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmaron que pertenecían a Diego y que se hallaban en la propiedad de Graf, quien vivía allí en 1984 con su familia.

El EAAF determinó que Diego murió por una puñalada en el pecho (lesión en la cuarta costilla derecha), y que el cuerpo fue manipulado post mortem (intentos fallidos de desmembramiento) antes de ser enterrado en una fosa improvisada. No se identificó el arma ni el móvil, pero se confirmó homicidio.

Graf negó cualquier involucramiento en el crimen o encubrimiento durante su indagatoria de más de tres horas. Argumentó que, al enterarse del hallazgo, la policía ya había acordonado la zona y él cooperó con la investigación.

Su defensa, a cargo de la abogada Érica Nyczypor, demostró que no hubo obstrucción: "Cristian Graf no cometió ningún delito de los que se le imputaron". El juez Litvack coincidió, señalando que Graf no interfirió en la pesquisa.

Aunque los restos estaban en su propiedad de 1984, no hay evidencia de su participación directa. El fiscal Martín López Perrando y la querella (familia de la víctima) tienen tres días para apelar ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, y fuentes indican que lo harán.

El homicidio principal sigue sin responsables identificados, y la causa por encubrimiento se encamina a cerrarse sin imputados. Irma Lima (87 años), madre de Diego, expresó su dolor por el hallazgo, pero también alivio por el cierre parcial: "Ahora encontré esos huesitos".

La investigación continúa abierta para determinar el autor del crimen, un caso que resurgió tras décadas de impunidad.

Este sobreseimiento marca un giro en uno de los misterios más prolongados de la crónica policial argentina, pero deja preguntas abiertas sobre el destino de Diego en esa tarde de invierno de 1984.

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