31 de octubre de 2025

Política

Política. Tras la derrota en las urnas, CFK volvió a apuntar contra Kicillof: “Desdoblar la elección fue un error político"

A través de una carta pública titulada “Elección 26 de octubre”, la expresidenta y titular del Partido Justicialista (PJ), Cristina Fernández de Kirchner, analizó los resultados de los últimos comicios en donde La Libertad Avanza se impuso frente al peronismo en la mayor parte del territorio nacional y apuntó contra la decisión del mandatario provincial de desdoblar los comicios de septiembre. “La excepción de lo ocurrido en la Provincia de Buenos Aires obedece a un error político al equivocar la estrategia electoral, decidiendo el desdoblamiento”, manifestó.

En su misiva, la exmandataria ratificó su posicionamiento anunciado meses antes de los comicios en donde advirtió al gobernador bonaerense por el desdoblamiento de las elecciones. “Lo dijimos públicamente el 14 de abril... Instruí a nuestra fuerza política a desistir del Proyecto de Ley de Concurrencia Electoral, que tenía como objetivo que los bonaerenses votaran una sola vez, para no dividir los esfuerzos en dos elecciones separadas por apenas 49 días”, expresó.

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En esa línea, la exmandataria indicó que ese adelanto de los comicios tuvo un impacto simbólico y operativo que facilitó la movilización del voto opositor. Según su análisis, el adelantamiento actuó como “una suerte de balotaje anticipado”, al permitir la unión y reorganización del voto antiperonista.

“La diferencia de casi 14 puntos en la elección del 7 de septiembre en PBA, operó como una PASO o balotaje que permitió reagrupar el voto antiperonista en la elección del pasado 26 de octubre. Nada nuevo bajo el sol. Sólo basta recordar el 40% de Macri en las generales del 2019 o el 40% de la suma de Menem y López Murphy en 2003, pese al desastre del 2001 y el fracaso de la convertibilidad”, argumentó.

En el documento también se abordaron dimensiones vinculadas al contexto económico y mediático: Cristina vinculó el golpe electoral con lo que definió como una “campaña del miedo” que habría sido impulsada por sectores que auguraban una crisis en caso de derrota gubernamental, y mencionó incluso condicionamientos externos como los del gobierno estadounidense de Donald Trump.

“El valor del dólar es el que guía, alarma o fulmina a la economía bi-monetaria de la Argentina que, endeudada como nunca en la historia, ha sumado a un nuevo e inédito acreedor: el Tesoro de los Estados Unidos. Los argentinos compran dólares y los yankis compran pesos… ¿Qué puede salir mal?”, expuso CFK.

Sin embargo, más allá de las críticas, la ex mandataria reafirmó su apuesta por la unidad peronista como instrumento para la construcción nacional. En sus palabras: “Sigo sosteniendo el valor de la unidad como instrumento político de construcción nacional, popular y democrática”. En ese sentido, concluyó que el partido requiere dirigentes con “cabeza, corazón y mucho, pero mucho coraje”.

El señalamiento directo —aunque sin nombrar expresamente al gobernador Kicillof en algunos pasajes— marca una tensión creciente dentro del oficialismo bonaerense y a nivel del peronismo nacional. Al cuestionar la conducción provincial ante el traspié electoral, Cristina Kirchner decidió colocar el foco de la autocrítica en la estrategia de desdoblamiento, mientras recupera la agenda de la unidad como eje central.



La carta de la ex presidenta abre un escenario en el que la clave estará en si el partido puede reconstruir su capacidad de movilización y revertir el efecto simbólico que, según su diagnóstico, generó la decisión de separar los comicios provinciales. A su vez, la cuestión genera presión política sobre la gobernación bonaerense, que debe responder al mal resultado sin perder control sobre el armado territorial.

Finalmente, el impacto político de esta carta puede tener repercusiones más allá de la provincia de Buenos Aires: al ubicar la derrota provincial como un “efecto devastador” para el plan nacional del partido, Cristina Kirchner implica que los movimientos internos bonaerenses son parte de una ecuación con implicancias nacionales. Esto reaviva la discusión sobre la estrategia electoral del peronismo, su calendario interno y su vínculo con las distintas facciones que conviven bajo su paraguas político.

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