2 de noviembre de 2025
EL OFICIALISMO ACELERA LAS NEGOCIACIONES EN EL CONGRESO
El Gobierno Nacional busca cerrar acuerdos para lograr la firma del dictamen del Presupuesto 2026 en la Cámara de Diputados. Después de semanas donde las discusiones eran impulsadas por la oposición, el oficialismo tomó la iniciativa y convocó a los ministros Patricia Bullrich y Pablo Quirno para defender el proyecto.
Sin embargo, la cumbre de gobernadores dejó más dudas que certezas. Los mandatarios provinciales reclaman una respuesta a los compromisos pendientes. “Lo de Casa Rosada fue pura foto y nimiedades. Ya mandamos nuestras necesidades y estamos esperando respuesta”, señaló un legislador provincialista.
PRESIÓN DE LAS PROVINCIAS Y SEÑALES DESDE EL INTERIOR
En Entre Ríos, el desembolso de $48.000 millones por deudas previsionales marcó una primera respuesta. Pero desde otras jurisdicciones recuerdan que el Gobierno vetó la ley que distribuía ATN y dejó sin tratamiento la modificación al impuesto a los combustibles, que había tenido media sanción en el Senado.
La tensión crece en torno a las demandas provinciales, sobre todo tras la salida de Guillermo Francos y Lisandro Catalán, lo que obligó al Ejecutivo a reconfigurar su mesa de negociación. “Nos necesitan para pelearse con alguien en vacaciones. Si cierran el Congreso, quedan solos con la recesión económica”, ironizó un diputado del centro político.
EL RADICALISMO PIDE DIÁLOGO PERO SE INCLINA POR APROBAR
Desde la UCR admiten que no están conformes con el texto original, aunque priorizan la necesidad de un Presupuesto votado. “El punto es que se trabaje y que haya un Presupuesto 2026. Si tiene que haber un poco más de discusión para el dictamen, me da igual”, expresó un legislador radical.
Según fuentes parlamentarias, el oficialismo no planea modificar sustancialmente el texto presentado en septiembre. “Si habrá dictamen, depende de los que emplazaron”, aseguró “Bertie” Benegas Lynch, titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, al confirmar que se buscará emitir dictamen el martes 4 de noviembre.
OPOSICIÓN FRAGMENTADA Y SIN PROYECTO UNIFICADO
La oposición llega desarticulada y sin consenso para presentar un dictamen alternativo. El peronismo no definió aún su postura y Encuentro Federal quedó aislado tras el flojo desempeño electoral de Provincias Unidas.
Por su parte, el bloque de Nicolás Massot presentó una iniciativa que propone destinar parte del superávit fiscal del 1,5% a financiar leyes aprobadas pero no implementadas, como la emergencia pediátrica y la emergencia en discapacidad. Según la Oficina del Presupuesto del Congreso, eso reduciría el superávit al 0,9%.
Sin embargo, el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, fue categórico: “No hay margen para tocar el superávit: la plata es para los vencimientos”.
EL SUPERÁVIT COMO BANDERA Y EL FMI EN EL HORIZONTE
Dentro del oficialismo, el equilibrio fiscal se convirtió en un pilar ideológico. Aunque algunos aliados reclaman incorporar sus demandas, otros recuerdan que “hay que respetar las metas acordadas con el FMI”.
La estrategia del Gobierno es clara: aprobar el Presupuesto antes del recambio legislativo, consolidar su mayoría y reforzar la señal de disciplina fiscal. Pero la tensión con los gobernadores —y el reclamo por la distribución de fondos— sigue siendo el obstáculo central para lograr el consenso que Milei necesita.