3 de noviembre de 2025
De mantenerse esta tendencia, Argentina podría verse obligada a importar crudo pesado antes de 2030, con impacto en la balanza comercial y en los precios internos de combustibles.
Especialistas en energía han alertado recientemente sobre la pronunciada caída en la producción de petróleo convencional en Argentina, un fenómeno que se acelera pese al auge del no convencional en formaciones como Vaca Muerta.
Según datos presentados en un webinar organizado por la Universidad Austral, la producción convencional de petróleo ha disminuido un 39% en la última década, mientras que la de gas cayó un 38%.
Este declive no es nuevo, pero se ha profundizado por la migración de inversiones hacia el shale oil, que ahora representa el 61% de la producción nacional, dejando al convencional en solo el 39%.
Expertos como Emilio Nadra (CGC), Adolfo Storni (CAPSA CAPEX) y Nicolás Arceo (asesor de la CEPH) coinciden en que, aunque "el convencional no está muerto", su debilitamiento genera riesgos graves: pérdida de autosuficiencia energética, empleo en regiones como Chubut y Santa Cruz (donde representa 8-13% del empleo privado), menor recaudación fiscal y subutilización de infraestructura.
Actualmente, el convencional aporta más del 50% del crudo para refinación local, especialmente pesados para gasoil.
La inversión en este segmento se desplomó del 64% al 27% del total sectorial entre 2018-2024, priorizándose el no convencional.
Para mitigar el declive, se proponen medidas como eliminar derechos de exportación, reducir regalías al 6%, amortización acelerada y simplificación regulatoria, sin subsidios directos.
A nivel global, el petróleo convencional alcanzó su pico en 2006-2008, y su declive natural (5-7% anual post-pico) obliga a reemplazar millones de barriles diarios.
La AIE advierte que, sin inversiones, se perdería producción equivalente a Brasil + Noruega por año.
En Argentina, esto agrava la dependencia del shale, más costoso y orientado a exportaciones.
Esta alerta se difundió ampliamente. Si persiste, podría comprometer la seguridad energética y economías regionales, urgiendo un régimen específico para revitalizar yacimientos maduros.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario