15 de noviembre de 2025
Entidades rurales estadounidenses expresan malestar por el entendimiento bilateral y alertan por un mayor acceso de la carne argentina a su mercado. Temen impactos en precios, cuotas y en la competitividad de productores locales, en medio de un clima de incertidumbre arancelaria.
Qué reclaman los productores rurales de Estados Unidos
Organizaciones de agricultores y ganaderos cuestionaron el acuerdo comercial anunciado entre Estados Unidos y Argentina y acusan a Donald Trump de haberlos "traicionado".
Los referentes del sector -que en su mayoría respaldaron al presidente en las elecciones- sostienen que el entendimiento "es una bofetada para los productores estadounidenses", al prever mejoras de acceso recíproco para carne vacuna y otras rebajas arancelarias que, a su juicio, tensionan la competencia interna.
"Trump nos traicionó por Argentina", repiten las entidades que los representan.
El texto marco difundido por la Casa Blanca -cuyos detalles finos se conocerán más adelante- incluye un apartado en el que "ambos países se comprometieron a mejorar las condiciones de acceso bilateral y recíproco a los mercados de carne vacuna".
El tema ya venía generando protestas desde que Trump deslizó elevar la cuota de importación de carne argentina -trascendidos hablaban de 20.000 a 80.000 toneladas anuales- con el objetivo de bajar precios en góndola.
El viernes, el presidente ordenó eliminar aranceles recíprocos a la carne proveniente de cualquier país, y el acuerdo con Argentina contempla también un aumento de cupos, lo que avivó la oposición de los ganaderos.
El apoyo financiero a la Argentina y el uso de herramientas de estabilización encendieron alertas en el mundo sojero. Para los agricultores, la combinación de tarifas globales que suben y bajan de forma impredecible y la apertura de cuotas para terceros países encarece insumos, estrecha márgenes y cierra mercados -como el de soja a China- en los que EE.UU. compite.
Temen que el nuevo marco bilateral con Buenos Aires empuje a la baja los precios locales y deteriore la rentabilidad, incluso si el volumen adicional no fuera lo suficientemente grande como para mover el mercado global.
El sector rural, clave en la base electoral de Trump, reclama previsibilidad: reglas claras sobre aranceles, cuotas, certificaciones y tiempos de implementación. Sostienen que una apertura acelerada a productos competitivos -como la carne argentina- sin compensaciones o protecciones transitorias podría traducirse en caídas de precios en origen, desplazamiento de oferta local y pérdida de participación en mercados.
En ese marco, el mensaje político de las entidades fue tajante: el acuerdo "traiciona" expectativas de protección y prioridad para la producción estadounidense.
Con el marco general ya anunciado, restan definir las cuotas efectivas, cronogramas, condiciones sanitarias, mecanismos de salvaguardas y controles.
Hasta entonces, las organizaciones rurales anticipan que intensificarán su lobby en Congreso y ante agencias regulatorias para modular la apertura y defender a los productores locales.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario