26 de noviembre de 2025

Economía

Economía. Otra fábrica que baja la persiana: Whirlpool cierra su planta de Pilar y despide a más de 220 trabajadores

La planta había sido inaugurada en octubre de 2022 con una inversión de USD 52 millones. Estaba diseñada para producir 300 mil lavarropas por año, con 70% destinado a exportación. En los últimos meses la producción cayó de 600 a solo 400 unidades diarias. Whirlpool mantendrá su operación comercial en Argentina, pero solo con productos importados. La producción local de lavarropas de la marca cesa por completo. El futuro del predio aún no está definido.

Este miércoles 26 de noviembre Whirlpool Argentina, filial de la multinacional estadounidense, anunció de manera sorpresiva el cierre definitivo de su planta de producción de lavarropas ubicada en el Parque Industrial Fátima, en Pilar (provincia de Buenos Aires). Esto resultó en el despido inmediato de aproximadamente 220 trabajadores.

La medida afecta a toda la dotación de la fábrica, que había sido inaugurada en octubre de 2022 con una inversión de unos 52 millones de dólares (aproximadamente 50-52 millones de USD según reportes).

La planta de Pilar fue presentada en su momento como un "modelo de innovación" para fabricar lavarropas de gran capacidad (hasta 7-10 kg), con un enfoque en exportaciones (proyectado en un 70% de la producción, que alcanzaría 300.000 unidades anuales). Sin embargo, en los últimos meses, la actividad se redujo drásticamente: de 500-600 unidades diarias a solo 400, lo que llevó a despidos previos de trabajadores eventuales hace dos semanas y al adelanto de vacaciones al 22 de diciembre.

La empresa justificó la decisión en un comunicado oficial como parte de un "proceso continuo de revisión y mejora de la estructura", alineado con "directrices estratégicas de eficiencia operativa y asignación responsable de recursos".


La medida alcanza tanto al personal de producción como a áreas vinculadas a la operatoria de la planta, como ingeniería y calidad.


En esencia, los factores clave son:

  • Caída del consumo interno: El mercado de electrodomésticos se mantiene estable o en leve declive en 2025, sin el "boom" esperado.

  • Competencia de importaciones: Productos chinos y de otros orígenes llegan a precios hasta un 50% más bajos (ej.: un lavarropas local cuesta 800.000-1.000.000 pesos, vs. mitad para uno importado).

  • Falta de competitividad exportadora: La planta no pudo posicionarse en mercados externos debido a costos locales elevados.

  • Reestructuración global: Whirlpool reportó resultados por debajo de expectativas en 2025 y está descentralizando operaciones, con inversiones recientes en Brasil (102 millones de USD en plantas de Rio Claro y Joinville).

A pesar del cierre productivo, Whirlpool mantendrá su estructura comercial y de distribución en Argentina, con unos 100-120 empleados en oficinas (ej.: sobre Ruta 8), enfocándose en importaciones para abastecer el mercado local.

El futuro de la infraestructura física de la planta (posible conversión en centro de acopio) aún no está definido.


Reacciones y Consecuencias Inmediatas

  • Trabajadores: La noticia los tomó por sorpresa. Muchos permanecieron en el predio exigiendo respuestas.
  • Delegados gremiales solicitaron reubicar parte del personal en tareas de despacho de stock.

  • Sindicato (UOM): El gremio se mostró "consternado" y ya negocia indemnizaciones (legales más un plus por la intempestividad). Advirtieron que esto podría escalar a conflictos nacionales, citando despidos en Frávega (300 previstos) y otros cierres recientes como ILVA (300 despidos en cerámicas).


En redes sociales (X/Twitter): La noticia generó indignación inmediata, con videos de trabajadores saliendo de la planta y críticas al gobierno de Javier Milei por la "apertura económica" que favorece importaciones.

Este cierre se enmarca en una ola de ajustes en la industria argentina, con más de 19.200 Pymes cerradas en 2025 según datos preliminares, agravada por la recesión y la presión importadora.

Una medida similar ocurrió en la fábrica de ollas Essen. La empresa ubicada en Venado Tuerto desvinculó a más de 30 empleados ante la fuerte caída del consumo.

"En los últimos meses, la demanda en la Argentina disminuyó, lo que obligó a la compañía a realizar algunas desvinculaciones para adecuar la producción: en total 12 empleados efectivos y 17 de personal eventual", explicaron desde Essen.

Y aclararon: "Estas medidas no están relacionadas en lo más mínimo con la fabricación importada de productos, sino exclusivamente con la baja de la demanda".

La lista de empresas industriales en crisis también incluye a alimenticias. A comienzos del año, Dánica cerró su histórica planta de Llavallol, en la zona sur del Gran Buenos Aires, y pasó a tercerizar la producción. Un año después del cese de sus operaciones en San Luis, la empresa fabricante de margarinas y aderezos puso punto final a su producción, la cual estaba vigente desde 1939 y empleaba a alrededor de 150 personas.

La Suipachense, por su parte, directamente fue a la quiebra. La empresa láctea, que llegó a procesar 250.000 litros diarios de leche, venía arrastrando problemas financieros desde hace varios años y hace un par de semanas el Juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes decretó su quiebra, dejando sin empleo a los 140 trabajadores de la planta ubicada en la localidad bonaerense de Suipacha.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades