1 de diciembre de 2025

Economía

Economía. Alarma total: Caen las ventas, explotan las importaciones y el juguete argentino agoniza

La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) alertó sobre la crítica situación que atraviesa el sector a pocas semanas de las fiestas de fin de año. Parte de los productos ingresados por courier y marketplaces bajo la modalidad "compra internacional" no cuentan con certificación local ni trazabilidad. Se detectaron artículos con sustancias restringidas (ftalatos, metales pesados) y algunos ya retirados del mercado en otros países. El sector remarca que los juguetes fabricados en Argentina cumplen con los más altos estándares de seguridad y contribuyen al desarrollo de la industria nacional y el empleo local.

La industria del juguete en Argentina atraviesa una crisis profunda a las puertas de las fiestas de fin de año, con un "escenario crítico" denunciado por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).

Este lunes 1° de diciembre, el sector alertó sobre una combinación letal de caída sostenida en el consumo, una avalancha de importaciones que alcanza niveles récord y una competencia desleal impulsada por el contrabando y productos de dudosa calidad. Estas presiones ponen en jaque a fábricas, comercios y miles de empleos, en un momento en que la estacionalidad debería impulsar las ventas.


El impacto del bajo consumo: tickets en caída y hábitos cambiantes

El consumo de juguetes se ha desplomado, con ventas que no muestran signos de recuperación en jugueterías tradicionales, cadenas y supermercados.

El ticket promedio en comercios de barrio ronda los $22.000, mientras que en grandes cadenas alcanza los $49.000, situando un promedio general de $35.000.

Más del 90% del stock en estas cadenas es importado, lo que no ha logrado abaratar los precios pese a recientes reducciones arancelarias.

Dos factores estructurales explican esta retracción:

  • Caída de la natalidad: Desde 2015, la tasa de natalidad descendió un 42%, reduciendo drásticamente el mercado de consumidores potenciales.
  • Avance del consumo digital: Los niños y adolescentes pasan más tiempo frente a pantallas, desplazando el interés por juguetes físicos tradicionales.

Esta situación ya se evidenció en el Día del Niño de agosto de este año, donde las ventas cayeron un 5,2% en unidades respecto a 2024, pese a un crecimiento del 30% en el canal online (que representa solo el 25% del total).

El 85% de las ventas actuales se financian con tarjeta de crédito, reflejando la búsqueda desesperada de precios bajos en un contexto de poder adquisitivo limitado.


Importaciones récord: China domina y la competencia desleal se agrava

El verdadero "tsunami" proviene de las importaciones, que en el primer semestre de 2025 crecieron un 79% en valor (US$58,3 millones) y un 108,7% en volumen (10.500 toneladas).

China concentra el 85,7% del valor y el 94,4% del volumen, con un salto en el número de importadores: de 199 en 2024 a 530 en 2025, sumando casi 340 firmas nuevas. Este boom se aceleró tras la eliminación de licencias no automáticas, el impuesto PAIS y el aumento del límite para compras por courier a US$400, facilitando envíos directos sin controles estrictos.

Sin embargo, la CAIJ denuncia que el 43% de estas importaciones ingresa a valores inferiores a US$3 por kilo, lo que genera dudas sobre su calidad y cumplimiento normativo. La reciente reducción arancelaria del 35% al 20% (para 14 categorías como muñecos, triciclos y rompecabezas) no se trasladó a precios más bajos en góndola, según el presidente de la CAIJ, Matías Furió: "El arancel bajó un 15%, pero los juguetes importados no bajaron de precio". Esto agrava la sobreoferta, con stocks acumulados de años anteriores y un mercado saturado que lleva a niveles extremos de capacidad ociosa en fábricas locales.


Riesgos para la salud, el empleo y la cadena productiva

La apertura descontrolada no solo afecta la competitividad: genera serios riesgos.

La CAIJ alerta sobre juguetes inseguros en plataformas de e-commerce bajo "compra internacional", incluyendo productos con recalls en EE.UU. por metales pesados, ftalatos (sustancias que alteran hormonas y afectan el desarrollo neurológico) y materiales prohibidos.

El contrabando, vía viajes a zonas fronterizas o envíos irregulares, evade fiscalización y representa un peligro para la niñez, cuya seguridad tiene jerarquía constitucional en Argentina.

El sector, compuesto por 180 PyMEs que generan 8.500 empleos directos e indirectos, abastece a 3.500 comercios. Ya se registran cierres de tiendas históricas como Rossier (Escobar, 40 años), Halago's (Quilmes) y Lilián (Trelew). La concentración del mercado es la más alta en 20 años, con importadores informales distorsionando precios y fomentando evasión fiscal.


Reclamos urgentes y llamado a la acción

La CAIJ exige medidas inmediatas al Gobierno:

  • Mayor fiscalización: Controles estrictos en importaciones de bajo valor, subfacturadas y por courier, con certificaciones IRAM obligatorias.
  • Competencia equitativa: Penalizar el contrabando y productos sin trazabilidad, protegiendo a importadores formales y productores locales.
  • Previsibilidad normativa: Claridad en estándares de seguridad para evitar riesgos a la salud infantil.


Furió llamó a las familias a priorizar juguetes argentinos por su seguridad, trazabilidad y apoyo al empleo local: "Elegir en comercios habilitados cuida el juego y la salud de los niños". Sin intervenciones, advierten, la continuidad de la producción nacional y el ecosistema de jugueterías está en grave riesgo, en un fin de año que pinta como el más sombrío en décadas.

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