9 de diciembre de 2025

Economía

Economía. El Gobierno apunta a captar USD 1500 millones con la emisión de un nuevo bono

Con el lanzamiento de este instrumento, el Gobierno aspira a captar cerca de USD 1500 millones de dólares.

El Gobierno de Javier Milei se apresta a lanzar este miércoles 10 de diciembre el primer bono en dólares tras siete años sin ofrecer deuda en esa moneda, en una operación que se cree que podría llegar a captar entre US$ 1.200 y US$ 1.500 millones, un monto que sería clave para hacer frente a los compromisos de deuda que vencen en enero. La colocación, abierta a inversores locales y extranjeros, tiene como objetivo atenuar la carga financiera del país y evaluar el apetito del mercado por deuda argentina.

El instrumento que se licitará este miércoles se constituirá como la primera emisión en dólares del gobierno nacional desde hace siete años, y despierta expectativas por la magnitud del volumen a colocar y por la tasa que ofrecerá a quienes participen. Según estimaciones de analistas financieros, la colocación podría permitir al Tesoro captar entre US$ 1.200 y US$ 1.500 millones.

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La emisión se enmarca en una estrategia para afrontar vencimientos próximos: el 9 de enero, el Estado argentino tiene programado pagar unos US$ 4.300 millones en capital e intereses correspondientes a los bonos emitidos durante la reestructuración de deuda de 2020, conocidos como AL29 y AL30.

Con ese horizonte, una parte de esos fondos recaudados con la nueva emisión se destinaría al pago de capital, mientras que el resto del vencimiento podría cubrirse con otras alternativas que el Gobierno ya tiene en la mesa.

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Entre esas alternativas figuran un préstamo ofrecido por bancos internacionales -a través de un repo, del que se mencionó la posibilidad de acceder a hasta US$ 7.000 millones-; ingresos por privatización de activos públicos -en particular, los ingresos esperados previos a Navidad por la venta de cuatro represas del Comahue, por un monto estimado en US$ 700 millones-; y también operaciones financieras como swaps con Estados Unidos y China, tal como adelantó el Ejecutivo semanas atrás.

Se trata de la primera vez en siete años que el país emite un bono en dólares.

El bono propuesto tendrá vencimiento en noviembre de 2029, pagará un cupón del 6,5% TNA, con pagos semestrales de intereses y amortización del capital al vencimiento ("bullet"). La operación estará abierta tanto a inversores locales como a extranjeros, lo que convierte a esta emisión en una especie de "prueba de mercado": un test para evaluar si puede volver la demanda internacional por deuda argentina bajo ley local e internacional.

Un punto clave para el éxito de la operación será el nivel del riesgo país, indicador que actualmente se encuentra estancado por encima de los 600 puntos básicos. Si la colocación tiene buena demanda, muchos inversores podrían interpretarla como una señal de retorno al mercado de deuda, lo que -según especialistas- contribuiría a reducir el costo de financiamiento en el futuro.

Desde la consultora Analytica advirtieron que un ingreso significativo de capital extranjero en la licitación podría leerse como una "simulación del regreso a los mercados internacionales de deuda", lo que representaría "un paso positivo para el horizonte financiero del Gobierno".

El anuncio oficial del nuevo bono en dólares aparece, además, como parte de una estrategia pensada para acumular reservas de manera sostenible -una exigencia que proviene del respaldo financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI)- al mismo tiempo que se cumplen compromisos de deuda sin presionar excesivamente las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

En definitiva, la emisión del nuevo bono en dólares representa una operación clave para las finanzas nacionales: por un lado, ofrece una herramienta concreta para afrontar vencimientos inmediatos; por otro, funciona como litmus test del interés de inversores locales e internacionales por la deuda argentina. Su éxito -o el nivel de demanda que logre atraer- podría marcar el camino a futuras emisiones y marcar un hito en la estrategia financiera del Gobierno.

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